Si algo han aprendido los gobernadores de los Bancos Centrales es que lo que menos gusta a los mercados son las sorpresas, prácticamente da igual lo que hagan siempre que sea lo previsto, de ahí que cuiden tanto las ruedas de prensa posteriores a sus reuniones sobre la política monetaria y son importantes no porque expliquen lo que han hecho si no porque explican lo que harán.

Y entre reunión y reunión ya se encargarán de ir lanzando mensajes por si algo no ha quedado claro. En el fondo tratar a los mercados es sencillo, es como hacerlo con un niño histérico que reacciona con violencia y llora cuando no le das lo que quiera. Sé que estoy utilizando demasiado el comodín de «los mercados» pero espero que me entendáis (porque en el caso del BCE podríamos meter en ese comodín también a los gobiernos de cada país).

Mañana jueves 27 de octubre se reúne el consejo de gobierno del BCE para debatir la política monetaria de la Eurozona y realmente poco habrá que debatir, ya no es si suben los tipos o no, ahora es cuánto han de hacerlo. Como siempre habrá dos bandos, los halcones (que querrán subir los tipos mucho para controlar la inflación a toda costa) contra las palomas (que apuestan por subirlos poco para no dañar la economía) el problema para todos nosotros es que hace tiempo que las palomas están siendo el alimento de los halcones.

Para intentar prever lo que hará mañana el BCE la gente de Reuters ha hecho un sondeo entre los analistas con los siguientes resultados. 27 de los 36 apostaron a que el banco optaría por una subida de 75 puntos básicos del tipo de depósito, siete por una de 50 puntos básicos y solo dos por un aumento de 100 puntos básicos.

Recordemos que la primera subida del BCE no llegó hasta julio, cuando lo hizo en 50 puntos básicos a todos sus tipos -llevando el tipo de depósito a cero, su primera vez que no está en territorio negativo desde 2014- y siguió con una subida de 75 puntos básicos en septiembre. Esta medida ha sido muy lenta en comparación con sus homólogos, como la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que ha contribuido a una caída del euro por debajo de la paridad con el dólar estadounidense.

Los analistas esperan que el proceso de subida de tipos los lleve hasta el 3% el año que viene, por lo que, después de la subida de tipos del próximo jueves quedarían todavía otros 100 puntos básicos de subida por delante.

Generalmente solemos centrar demasiado la atención a los tipos de interés cuando en el fondo los Bancos Centrales tienen otras decisiones importantes que tomar, por ejemplo la reducción del balance de activos y del exceso de liquidez, dos temas que tendrá que abordar en algún momento pero de los que todavía el BCE no está tomando grandes decisiones.

Y lo que más os interesa ¿cómo reaccionará el Euribor a la reunión del BCE? Pues yo os lo digo yo, que para eso tengo un blog sobre el Euribor. Lo hará con violencia. Lo que no sé es si hacia arriba o hacia abajo, tan listo no soy, tendremos que esperar al viernes.