Esas imágenes valían millones de dólares porque sí.

De los NFTs hemos hablado bastante por aquí y siempre con bastantes dudas, quizás la más crítica cuando nos referimos a los NFTs que iba a lanzar el famoso YouTuber Willyrex

La venta de NFTs es legal, al igual que lo es el de los sellos, el problema viene cuando algunos aprovechan su posición de «influencer» para enriquecerse a costa de incautos a los que colocarles algo que no te ha costado trabajo hacer. Con los criptoactivos hay mucho espabilado que se aprovecha de la ignorancia de la gente. Literalmente están robando a los niños la paga de sus padres (aunque en teoría no deberían comprarlo menores de dad).

Por otro lado la situación actual de los NFTs se acerca mucho más al de una burbuja especulativa en el que la gente entra más como inversión que como mero coleccionismo friki, como podrían ser unos simples cromos por lo que los valores que están transmitiendo a las nuevas generaciones se acercan más a la ludopatía que a la finanzas reales que deberían aprender.

Con el tiempo entendimos que gran parte del dinero que se movía en el mercado de NFTs no era nada más que blanqueo de capitales. El caso más clamoroso es el de la imagen que tenéis a continuación, es la obra de arte más cara de la historia (por encima del Salvator Mundi de Da vinci que costó 450 millones). Se vendió hace un año por 532 millones de dólares a un comprador anónimo y poco después se puso en venta por más de 1.000 millones.

En este caso lo más curioso es que el el comprador final ya lo tuvo unas semanas antes y entre medias lo vendió a un intermediario por 346.000$ para volver a comprárselo por esa millonada. Muy sospechoso.

La semana pasada nos enteramos que el NFT que el millonario Youtuber Logan Paul compró por 623.000$ (una imagen) vale ahora 10$ y peor inversión ha tenido Sina Estavi, un empresario criptomonedas adquirió hace algo más de un año el primer tuit de la historia por 2.900.000$ (con la intención de venderlo por cerca de 50 millones) y ahora le ofrecen como mucho 31 dólares.

Probablemente estemos ante la burbuja especulativa que más rápido se ha hinchado y ha pinchado, afortunadamente ha ocurrido todo con tal velocidad que muy pocos han sido los pillados, que en general han sido «criptobrothers» que no sabían muy bien que hacer con las pasta que habían ganado. El resto, mientras, veíamos con esperpento en qué se gastan el dinero…