Lo que hemos vivido desde febrero de 2016 hasta abril de este año han sido más de 6 años con el Euribor en negativo, una anomalía histórica con la que muchos de vosotros ni habíais soñado hace tiempo pero que ha llegado a su fin y seguramente no se vuelva a repetir.

Hace 7 años era bastante frecuente encontrar comentarios en este blog de lectores preguntándose si el Euribor podría llegar al 0% ya que no entraba en nuestra cabeza que pudiese cotizar en negativo ¿Cómo puede darse una situación tan absurda en la que el banco te pague intereses por prestarte dinero? ¿A quién se le ocurriría pensar que los bancos iban a cobrarte por depositar tu dinero en ellos?

Es algo a lo que con el tiempo nos hemos acostumbrado pero reconozcamos que la situación era absurda y ha durado mucho más de lo previsto.

Si bien es cierto que nos enfrentamos a las subidas de las cuotas hipotecarias más rápidas de la historia esto se debe principalmente a que partíamos de unos valores cercanos a los mínimos históricos. A quien le toque hacer una revisión anual lo hará sobre el -0,492% marcado hace 12 meses y de una tacada verá como el interés de la hipoteca sube por encima del 2%, esto supone que el interés se dispara más de un 2.5% de golpe y esto no hay bolsillo que lo aguante.

Lo normal es tener al Euribor rondando el 2% ya que su media histórica es del 1,841% que baja hasta el 1.68% si tomamos solo los valores desde el año 2000. No eran normales los valores de diciembre del año pasado cuando su media bajó hasta el -0,502% ni tampoco lo eran los de julio de 2008 cuando subió hasta el 5,393%. Parece que el punto de equilibrio lo tenemos en ese 2%.

Debemos acostumbrarnos a cifras como las de ahora, puede que llegue al 3% el año que viene y dependiendo de la situación económica podría bajar de nuevo hasta el 1% en el 2024 pero lo normal es que estuviese siempre cerca de la media, una media que por otro lado ha estado artificialmente rebajada por los tipos negativos.