Hoy es un día histórico, otro más de los que nos ha tocado vivir y es que como ya sabéis de sobra el BCE va a subir tipos por primera vez en 11 años. Los más veteranos lectores de este blog saben lo que es esto pero la mayoría de los hipotecados españoles apenas se han enfrentado a una continua subida de la cuota de su hipoteca.

¿Y cómo hemos pasado en seis meses de pensar que el Euribor seguiría en negativo casi hasta final de década a tenerlo ya por encima del 1%?

Los bancos centrales se toman muy en serio la política monetaria y antes de tomar cualquier decisión se aseguran de que es realmente necesaria, se prepara a los mercados, se anuncia con mucha antelación, se realiza y luego se vuelve a explicar. A excepción de las medidas de emergencia y las actuaciones coordinadas con otros bancos centrales son decisiones muy previsibles. Las presiones inflacionistas han aumentado hasta un punto en el que los Bancos Centrales han tenido que actuar pese a que sus medidas puedan afectar al crecimiento económico y esta la ecuación imposible de resolver, encontrar una manera de equilibrar los riesgos de crecimiento e inflación es lo que ha intentado el BCE retrasando tanto su decisión con el peligro de no arreglar ninguna de las dos cosas.

Pero el BCE no solamente tiene encima la subida de tipos, tiene por delante muchos retos, vemos cuales.

El tipo de interés de los depósitos del banco central ha estado negativo durante los últimos ocho años, todavía está en el -0,5%.

El tipo de la facilidad de depósito es uno de los tres tipos de interés que el BCE fija cada seis semanas en el marco de su política monetaria. Este tipo determina el interés que las entidades de crédito reciben por sus depósitos a un día en el banco central. Este tipo de interés es negativo desde junio de 2014.

Existen otros dos tipos de interés oficiales: el de las operaciones principales de financiación y el de la facilidad marginal de crédito. El primero determina el coste al que las entidades de crédito pueden obtener financiación del banco central durante un período de una semana. Si las entidades necesitan obtener liquidez a un día, pueden recurrir a la facilidad marginal de crédito, a la que se aplica un tipo de interés más alto.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha dicho que el objetivo es sacar los tipos de interés del territorio negativo a finales de septiembre, como parte de una serie de subidas «graduales pero sostenidas».

Mientras tanto, la Reserva Federal de EE.UU. y el Banco de Inglaterra ya se han adelantado al BCE, comenzando sus ciclos de subidas antes y elevando los tipos de forma más agresiva.

La última vez que el BCE subió los tipos en 2011, la aparición de una crisis de deuda europea obligó rápidamente al banco central a dar marcha atrás. El presidente del BCE que finalmente aplacó las tensiones en el mercado de bonos fue Mario Draghi, que ahora es primer ministro de Italia y está en el centro de las nuevas preocupaciones sobre la deuda pública. Lo que Draghi nos dió Draghi nos lo puede quitar.

El anuncio del BCE a principios de junio de que finalmente subiría los tipos de interés hizo que los costes de los préstamos de los miembros más endeudados de la eurozona subieran más rápido que los de los demás.

Limitar la divergencia entre los 19 miembros es «fundamental» para asegurar que los movimientos de la política monetaria se sientan de manera uniforme en toda la eurozona, dijo el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, a principios de julio.

Para ello, el BCE ha dicho que reinvertirá de forma «flexible» los bonos que vayan venciendo de su cartera para absorber la deuda de los países con más riesgo y aliviar la presión.

El banco también se ha puesto a diseñar una nueva herramienta de crisis para preservar la «transmisión» de sus movimientos de política monetaria con compras de bonos específicas.

Los responsables de la política del BCE podrían desvelar más detalles sobre la herramienta «antifragmentación» hoy, pero la idea ha sido recibida con escepticismo por algunos miembros del consejo de gobierno, que verían su uso sólo en condiciones estrictas.

Como veis, demasiados fuegos tiene que apagar el BCE…