El 31 de octubre de 2008 Satoshi Nakamoto, dio a luz a la primera criptomoneda, el Bitcoin, cinco años después en 2013 había ya siete criptomonedas distintas y en marzo de este año se contabilizaban 18.465 criptomonedas en total con una capitalización de más de 2 billones (europeos) de dólares.

La caída de una de las criptomonedas más importantes (Luna/Terra) a finales del mes fue el detonante para el pinchazo de la burbuja de las criptomonedas que de alguna manera tiene ciertas similitudes con lo que ocurrió en marzo de 2000. Esto provocó que entonces muchas empresas en las que se había invertido mucho como las tiendas online Pets.com, Webvan y Boo.com, así como varias empresas de comunicaciones, como WorldCom, NorthPoint Communications y Global Crossing, se hundieron y acabaron cerrando. Las que no cerraron lo pasaron francamente mal y tuvieron que realizar grandes recortes. Por ejemplo, la acciones de Amazon pasaron de valer 5.3$ en marzo de 2000 a solo 0,29$ un año después. Había poco muy bueno y mucho muy malo.

Esta misma semana han entrevistado al vicegobernador del Banco de Inglaterra, Jon Cunliffe en Bloomberg en donde ha dicho que los supervivientes de esta caída de las criptomonedas podrían ser líderes del futuro, posiblemente rivalizando con gigantes actuales como Amazon

Cunliffe dijo que este desplome, que ha visto cómo se reducía el valor del bitcoin y otras monedas digitales en más de un billón de dólares, ha sido comparable al colapso de las puntocom a principios del milenio. Dijo que habían desaparecido muchas empresas, «pero la tecnología no desapareció».

«Volvió 10 años después, y los que sobrevivieron -los Amazones y los eBays- resultaron ser los actores dominantes», continuó.

En su opinión, la criptotecnología tiene una gran variedad de oportunidades, con «enormes aplicaciones y potencial» para las finanzas, a pesar de su actual volatilidad. Cunliffe añadió que pensaba que la forma de los activos digitales probablemente continuaría a pesar de los problemas.

Dijo que habría potenciales «enormes eficiencias y cambios en la estructura del mercado».

Todo esto se produce en un momento en que el Banco de Inglaterra está estudiando planes para su propia moneda digital (CBDC) y tiene previsto publicar un documento de consulta este año.

Probablemente tenga razón el vicegobernador del Banco de Inglaterra y sus piropos hacia las criptomonedas tengan que ver tanto por su tecnología revolucionaria como el propio hecho de que el Banco de Inglaterra va a lanzar la suya y tienen que ir preparando el terreno.