Hace poco más de un mes escribí por aquí un artículo titulado «Tenemos que empezar a pensar en serio que el Euribor se pondrá en positivo muy pronto» en el que preveíamos que saldría de negativo, en el peor de los casos, a mediados de mayo de este año. Además hicimos un poco de «economía ficción» imaginándonos el Euribor al 1% como un ejercicio teórico poco probable.

Desgraciadamente estos días se están destrozando todas las previsiones sobre el Euribor. Si hace medio año los analistas estimaban que lo tendríamos en negativo hasta finales de década, este mismo mes ya hemos visto como ha pasado a positivo y lo peor podría estar por llegar.

Los más pesimistas han sido el equipo de análisis de Deutsche Bank que ven al BCE subiendo tipos por encima del 2% en el 2023, un escenario que nos parece exagerado pero conviene tenerlo en cuenta.

«Esperamos que el BCE suba los tipos de interés entre 250 y 300 puntos básicos entre septiembre de este año y diciembre de 2023, dejando la tasa de depósito entre el 2 y el 2,5%».

De cumplirse esta previsión el Euribor escalaría fácilmente por encima del 2.5% y lo mejor para que no nos pille desprevenidos es prepararse para lo peor aunque no llegue.

Por tanto vamos a hacer unos números suponiendo que el Euribor subiese hasta esa cifra (2.5%).

Hipoteca 150.000€ a 25 años con un diferencial del 1% y revisión anual:

Hipoteca 200.000€ a 30 años con un diferencial del 1% y revisión anual:

En total, el hipotecado a tipo variable medio de España pagaría más de 3.300€ al año.

Como os he comentado me parece un escenario muy pesimista y exagerado pero teniendo en cuenta la incertidumbre económica en la que estamos instalados, con la inflación desbocada y la invasión a Ucrania, no está de más prepararse para el peor de los casos.