Adiós a los tipos bajos

La subida del Euribor de marzo nos ha pillado por sorpresa, no por el hecho de producirse (que ya tocaba) si no por la fuerza con la que lo ha hecho. Comenzamos el año casi en el -0.5% y tres meses después lo tenemos por encima del -0.1% sin que se haya producido una subida de tipos entre medias.

Hace un año comentábamos por aquí que el mercado veía al Euribor en negativo hasta final de la década. Esto es lo que decía Moody´s entonces.

El Euríbor seguirá por debajo de cero hasta finales de esta década, pues la previsión es que toque fondo en el segundo semestre de 2021 y se mantenga en caídas y sin apenas movimientos hasta el primer trimestre de 2023.

Sólo entonces, el índice interbancario emprendería un tímido camino ascendente que le llevaría a recuperar apenas una décima por año. Si en 2026 estaría en el entorno del -0,25%, en 2029 se acercaría al cero pero sólo en un momento determinado entre el final de 2029 y el principio de 2030, el índice al que se refieren las hipotecas variables volvería a zona positiva.

Como veis en algo menos de 12 meses la cosa ha cambiado radicalmente y ahora los mercados anticipan hasta ocho subidas de tipos de interés (ce 25 puntos básico) en año y medio, esto serían en total 200 puntos básicos para finales de 2023. La subida deberá realizarse en las cinco reuniones del BCE que quedan en 2022 y las otras 10 de 2023. Nos espera un 2023 muy movidito.

A efectos prácticos para vuestra hipoteca sería tener al Euribor entre el 1.3% y el 1.4% en diciembre del año que viene, unas previsiones que superan a las que dimos hace solo una semana por parte de Bankinter y Caixabank (que veían al Euribor al -0.825% para finales del año que viene).

Lo que parece claro es que en estos momentos nadie tiene ni idea de lo que hará el Euribor los próximos años. En un año hemos pasado de tenerlo en negativo hasta el 2030 a verlo en positivo este mismo año. Lo único que tienen claro es que subirá pero no sabe cuánto ya que la incertidumbre que hay en el mercado es demasiado grande como para hacer previsiones a largo plazo.

Probablemente todo se resuma en lo que dijo Fabio Panetta, el gobernador del Banco de Italia y miembro del Comité Ejecutivo del BCE «el riesgo de sobrerreaccionar a la inflación es inferior al de actuar demasiado despacio» y es que si hay algo a lo que se tiene miedo en Europa (y especialmente en Alemania) no es a otra crisis económica más si no a una inflación descontrolada.

Ante este panorama lo mejor es ser cautos y estar preparados para lo que venga.