A la crisis de suministros y colapso del transporte mundial tenemos que añadir un factor más en la inestabilidad del comercio mundial, la invasión de Rusia a Ucrania que si bien nos pilla muy lejos, a más de 4.000Km, sus consecuencias nos empiezan a golpear como un misil de largo alcance.

Los precios del petróleo se han disparado muy por encima de los 90 dólares el barril en las últimas semanas al aumentar el riesgo de una invasión rusa. Si las tensiones continúan así se estima que el petróleo podría llegar a los 110 dólares el barril y la inflación en Estados Unidos superaría el 10% en términos interanuales, según un nuevo análisis de RSM compartido en exclusiva con CNN. En Europa sería algo menos, probablemente en torno al 8%.

Rusia es el segundo productor mundial, tanto de petróleo como de gas natural, y del suministro mundial de petróleo. Y esta crisis llega en un momento en el que el mercado mundial de la energía ya tiene problemas para satisfacer la demanda. JPMorgan ha advertido que cualquier interrupción de los flujos de petróleo de Rusia enviaría «fácilmente» el petróleo a 120 dólares el barril.

Los precios del petróleo en Estados Unidos alcanzaron la semana pasada los 95 dólares por barril por primera vez desde 2014 y aunque bajaron algo con la esperanza de un acuerdo, esta misma noche han vuelto a subir hasta los 94$. En un año ha subido un 57%.

La actual tasa de inflación es del 7.5% en EEUU (y del 6.1% en España)  la más alta desde febrero de 1982. El alto coste de la vida ha pesado mucho en la confianza de los consumidores.

El precio de la gasolina ha subido hasta alcanzar un nuevo máximo histórico y situarse en 1,558 euros el litro, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea.10 feb 2022

Se estima que un aumento de aproximadamente el 20% en los precios del petróleo, hasta alrededor de 110 dólares, elevaría los precios al consumo en 2,8 puntos porcentuales en el transcurso de los siguientes 12 meses, elevando la inflación por encima del umbral del 10% (un 8% en España)

Esto iría en contra de las expectativas actuales de que la inflación se enfríe gradualmente desde los niveles elevados.

Este repunte de la inflación probablemente presionaría de nuevo a los Bancos Centrales para que intensifique su lucha por controlar los precios subiendo los tipos de interés de forma significativa y ya sabemos que significaría eso para las hipotecas.

Por la cuenta que nos trae, aunque sea solo por el dinero, que se arregle cuanto antes la crisis entre Rusia y Ucrania.