Durante años varios y sin hacer ruido, Amazon ha estado fletando barcos de carga privados, ha fabricado sus propios contenedores y ha alquilado aviones para controlar mejor el complicado viaje del envío de sus pedidos. Ahora, mientras muchos minoristas están con serios problemas para hacer llegar sus paquetes al destino en un tiempo razonable el gigante del comercio electrónico sigue cumpliendo con los tiempos de espera habituales.

Al fletar buques de carga privados para transportar sus mercancías, Amazon puede controlar dónde van sus mercancías, evitando los puertos más congestionados. Por ejemplo en el puerto de Los Ángeles los buques de carga tienen que esperar hasta 45 días para entrar en puerto.

Amazon está dispuesta en controlar la mayor parte posible del proceso de envío. Gastó más de 61.000 millones de dólares en envíos en 2020, frente a algo menos de 38.000 millones en 2019. Ahora, Amazon está enviando el 72% de sus propios paquetes, frente a menos del 47% en 2019.

Incluso está fabricando sus propios contenedores de carga en China. Los contenedores son escasos, con largos tiempos de espera y precios que se disparan desde menos de 2.000 dólares antes de la pandemia hasta 20.000 dólares en la actualidad.

Según los analista, Amazon ha fabricado entre 5.000 y 10.000 de estos contenedores en los dos últimos años. Cuando llegan a puerto no hace falta devolverlos a Asia si no que se utilizan para el transporte por carretera o tren. Son suyos y puede hacer con ellos lo que quiera.

En 2017, Amazon comenzó a operar como una empresa de transporte global a través de una subsidiaria china, ayudando a mover bienes a través del océano para sus vendedores chinos que pagan para ser parte del programa Fulfilled by Amazon. Internamente, Amazon bautizó este proyecto como «Dragon Boat».

El volumen de Amazon como proveedor oceánico les situaría entre las cinco primeras empresas de transporte en el Transpacífico.

A esta tendencia se le está uniendo alguno de los grandes minoristas como Walmart, Costco, Home Depot, Ikea y Target que también están fletando sus propios buques para evitar los puertos más concurridos y descargar antes sus mercancías.

Para algunos de los productos de mayor margen, Amazon está evitando los puertos por completo alquilando más de diez aviones de larga distancia para traer producto directamente desde China mucho más rápido. Uno de los aviones Boeing 777 convertidos puede transportar 220.000 libras de carga. No obstante esto es una solución temporal ya que los pequeños cargueros de 1.000 contenedores pueden transportar 180 veces esa cantidad, y los buques de carga más grandes transportan más de 3.600 veces lo que pueden transportar los aviones.

Pero otro problema más en la cadena de suministro es la mano de obra…

Para luchar contra la escasez de trabajadores -y contra la mala reputación que tiene especialmente en EEUU-, Amazon está ofreciendo primas de contratación de hasta 3.000 dólares a los 150.000 trabajadores estacionales que va a contratar este año.

Ese aumento de 50.000 empleados este año con respecto al año pasado es principalmente para el departamento logístico. Los trabajadores estacionales están descargando y cargando, recogiendo y empaquetando en los centenares de nuevas instalaciones que ha abierto sólo en 2021, una clara indicación de que ha planificado con mucha antelación el último cuello de botella en el retraso de la cadena de suministro: la capacidad de los almacenes.