A la hora de vender una vivienda, se deben tener en cuenta una serie de gastos, entre los que se incluyen ciertos trámites, documentos e impuestos. Pero, además, a menos que se venda entre particulares, se debe considerar cuánto cobra la agencia inmobiliaria por sus servicios. De manera general, las agencias tradicionales cobran entre un 3% y un 7% del precio de venta de la vivienda.  Pero ¿existe alguna forma de pagar menos honorarios? ¿Cómo se puede ahorrar? Desde el comparador financiero HelpMyCash.com responden a estas inquietudes.

La comisión inmobiliaria puede negociarse

Existen ciertos casos particulares donde la comisión inmobiliaria puede negociarse. El más común es cuando la agencia pide al vendedor que firme una cláusula de exclusividad, a través de la cual solicita ser la única autorizada para vender la vivienda. Frente a esta situación, el vendedor puede aceptar la cláusula a cambio de una rebaja en la comisión. Así, determinadas agencias proponen, por ejemplo, una comisión del 4% sin exclusividad o una del 3,5% con ella. En este sentido, “es importante destacar que no todas las inmobiliarias aceptarán este tipo de negociaciones, pero siempre se puede conversar con el agente para encontrar las mejores condiciones a la hora de vender una vivienda”, aseguran desde HelpMyCash.

Otro caso en el que suele negociarse el porcentaje de comisión es cuando la vivienda se encuentra en una zona de alta demanda. Por ejemplo, si el piso se ubica en Barcelona o Madrid, es muy probable que la venta se lleve a cabo rápidamente. Por lo tanto, el agente puede estar más predispuesto a negociar en estos casos.

Por último, aunque es menos habitual, algunas agencias aceptan rebajar la comisión cuando se decide bajar el precio de venta de la vivienda. Al iniciar una relación contractual con la inmobiliaria, esta define un precio para el piso, pero es normal que se rebaje a posteriori. Frente a esta situación, el agente también puede aceptar una rebaja en la comisión, aunque ocurre únicamente en casos puntuales.

Existen alternativas más baratas para vender un piso 

Desde 2016, están operando en España muchas inmobiliarias online, que proponen una nueva forma de vender un piso. De modo general, utilizan la tecnología para llevar a cabo gran parte de la venta y proponen que el vendedor se encargue de algunas operaciones, como las visitas o la gestión de determinada documentación. Pero, a cambio, los honorarios de las agencias digitales son más económicos que los de las agencias tradicionales en la mayoría de los casos, afirman desde HelpMyCash. 

Por ejemplo, vender un piso de 300.000 euros con una agencia tradicional, costaría entre 9.000 y 21.000 euros. En cambio, las agencias online cobran entre 1.000 y 2.000 euros si elegimos pagar antes de la venta o entre 2.000 y 8.000 si pagamos al firmar el contrato de arras. Aunque en este caso las tarifas no puedan negociarse, puede ser interesante contemplar esta opción si lo que se busca es ahorrar dinero en honorarios. 

“Las inmobiliarias online son más económicas, pero están pensadas para un tipo de vendedor que dispone de tiempo para participar en algunos pasos de la venta y que se siente cómodo utilizando la tecnología o recibiendo asesoramiento por teléfono”, afirman fuentes de HelpMyCash. “Si es el caso, podrá ahorrar dinero en honorarios contactando con este tipo de inmobiliarias. Si no es el caso, podrá negociar la comisión siempre que se cumplan algunos de los términos enumerados anteriormente”, concluyen.