Llega un momento en el que algunas personas se interesan por empezar a invertir, pero ¿qué entidades son interesantes para los principiantes? La inversión de siempre en los productos que ofrecen los bancos no es la única opción. Los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com explican en qué fijarse para comenzar y cómo empezar a invertir con un robo advisor: desde casa, ahorrando en comisiones y con una cartera de fondos de inversión diversificados mundialmente.

¿La inversión es para todos?

Sí, pero siempre teniendo en mente que es necesario contar con algunos ahorros, informarse bien antes de empezar a invertir y tener presente que obtener rentabilidad significa asumir riesgo de pérdida sobre el dinero. Este es uno de los puntos a conocer antes de invertir: a mayor rentabilidad potencial, mayor riesgo de pérdida.

Ahora bien, es importante buscar productos que encajen con cada uno. Por ejemplo, para inversores principiantes, hay que hacer una elección de opciones de inversión que no sean complejas de entender. Un ejemplo de esto sería contratar un fondo de inversión o varios fondos de inversión que sean interesantes. Además de eso, también es recomendable buscar productos con las comisiones más bajas posibles. Actualmente, hay algunas entidades, denominadas robo advisors, que toman estos dos puntos como base para construir su estrategia y ofrecer productos para rentabilizar el dinero de sus clientes.

La inversión automatizada: menos comisiones

Las ventajas de los robo advisors o gestores automatizados de la inversión son claras: las comisiones bajas; el acceso desde un mínimo de inversión bajo a fondos de inversión que, de otra forma, pedirían cifras de entrada muy elevadas; la opción de contratar una cartera de inversión adaptada al perfil de riesgo de la persona, y la ventaja de que esta cartera está diversificada de forma mundial.

 

Los robo advisors como Indexa Capital, Finizens o inbestMe ofrecen a los clientes carteras de inversión según su perfil de inversor y en cada una de ellas, de media, hay entre 2 y 20 fondos de inversión y fondos indexados. Sin embargo, por el conjunto de fondos la comisión anual es inferior al 1%. He ahí su punto fuerte. Algunos bancos tradicionales llegan a cobrar un 2% de comisión anual por cada fondo.

 

Por otro lado, por lo general, los mínimos de inversión de los robo advisors van de los 150 euros a los 3.000 euros. Algún fondo de inversión, si se realiza una contratación independiente, puede pedir 100.000 o 200.000 euros de entrada.

 

Estos fondos de inversión cubren habitualmente varios mercados: Estados Unidos, Japón, países emergentes, Europa, etc. Para decidir qué líneas estratégicas se van a seguir, cada robo advisor cuenta con un comité de inversión, formado por profesionales del área con experiencia en este tipo de decisiones, que va definiendo los movimientos estratégicos que se toman.

¿Cómo empezar a invertir con un ‘robo advisor’?

Contratar un robo advisor es sencillo, ya que su estrategia es online y desde la aplicación para móvil o la página web facilitan el acceso a la inversión en pocos pasos. Primero, hay que responder a un test de inversor (según la normativa MiFID 2) para conocer mejor el perfil del cliente y su capacidad de asumir riesgos; después, registrar los datos personales; y, por último, traspasar el dinero necesario a la cuenta y comenzar a invertir.

La inversión con un robo advisor está idealmente pensada para un largo plazo, de unos cinco años o más, por lo que es necesario tener paciencia y esperar para aprovechar la tendencia al alza de los mercados.