Desde fuera, invertir y ganar puede parecer cuestión de suerte, pero nada más lejos de la realidad. Tener una buena estrategia y, sobre todo, tomar decisiones en base a la información que podamos leer es esencial. Construir una cartera de inversión indicada para nosotros es cuestión de informarse mucho, pero poco a poco podemos ir creciendo como inversores. Lo más importante para empezar es colocar el dinero en productos sencillos y baratos, para que las comisiones no nos roben la rentabilidad. Los expertos de HelpMyCash.com nos explican qué productos son fáciles de entender y baratos para iniciarse en la inversión.

Inversión en fondos indexados: tendencia al alza y comisiones bajas

Warren Buffet, uno de los inversores más importantes de los últimos tiempos, lo tiene claro: si no eres un gran conocedor del mundo de la inversión, apuesta por los fondos indexados. Con un fondo indexado tendremos una rentabilidad similar a la del índice de mercado que intente replicar y, por lo general, la tendencia de los mercados a largo plazo es al alza.

Los fondos indexados reproducen un índice para igualar su rentabilidad. Si la tendencia de los mercados es al alza, la del fondo indexado lo será, como explican desde HelpMyCash.com. Otro punto clave de estos productos es su precio; los fondos indexados necesitan menos intervención del gestor, por lo que las comisiones para los clientes son menores.

Cómo invertir 3.000 euros en una cartera de fondos indexados

El acceso a los fondos indexados actualmente puede ser a través del banco, de un bróker online o de un robo advisor. Entre las opciones que tengamos, debemos fijarnos siempre en que la entidad ofrezca el producto que queremos, que las comisiones del producto sean bajas y que el mínimo por invertir se adecue a nuestras necesidades. Además, podemos comprobar la rentabilidad histórica del producto, aunque la rentabilidad pasada no garantiza la futura.

No solo podemos invertir en un fondo indexado, sino que podemos hacerlo en varios a la vez. Aunque esto suene complicado, es un buen camino para diversificar nuestra inversión. Construir una cartera de fondos indexados es, hoy en día, muy sencillo gracias a los robo advisors o gestores automatizados de inversión. Estas entidades permiten invertir en una cartera de fondos indexados, que replican mercados de varios puntos del mundo y por las que cobran comisiones bajas. Antes de comenzar a invertir, nos aconsejarán qué cartera encaja mejor con nosotros en función de nuestra tolerancia al riesgo y de nuestros objetivos. Varios ejemplos de estas entidades son Indexa Capital, Finizens e inbestMe, cuyo mínimo de inversión está entre 1.000 y 3.000 euros.

¿Puedo invertir 3.000 euros en acciones?

Sí, claro, aunque deberemos hacer un seguimiento activo de nuestra inversión y tener unos conocimientos mínimos para poder tomar decisiones con criterio. Invertir en acciones implica que estemos atentos a su comportamiento para identificar los momentos clave para vender o comprar, además de que sepamos identificar qué acciones adquirir. Esto puede ser un poco complicado si es la primera vez que nos adentramos en el mundo de la inversión.

Por otra parte, en caso de tomar la decisión de invertir en estos activos, sería mejor diversificar el dinero en varias acciones para reducir el riesgo de pérdida, ya que colocar 3.000 euros en una sola acción implica correr el riesgo de perder una parte importante si le va mal a esa única empresa. Los expertos de HelpMyCash.com explican que una opción sería dividir el dinero e invertir en varias acciones de empresas. Para comprar acciones podemos hacerlo en brókeres de bancos, por ejemplo, o en brókeres independientes y el consejo es el mismo: fijarse en las comisiones que nos impongan y en que nos den acceso a los activos que queremos.