Una empresa está desarrollando un proyecto en Montana (EEUU) para construir una de las plantas solares más grandes del mundo. Con un coste de 250 millones de dólares pretende generar 300MW de energía renovable (lo suficiente para abastecer de energía a más de 40.000 hogares). Todo un caramelo para una zona bastante poco desarrollada industrialmente. ¿Quién se puede oponer a eso?

La polémica viene porque esos megavatios no se van a utilizar para el consumo de los hogares o de la industria local si no exclusivamente para minar criptomonedas.

Hay quienes sostienen que la energía verde no hace que la criptografía sea en sí misma verde. Sigue existiendo el problema de los residuos electrónicos que se generan cuando el hardware deja de ser rentable (algo demasiado frecuente) y la cuestión de qué pasará si no hay suficiente energía solar disponible para alimentar la operación de minería. Y aunque el proyecto solar masivo parece estar en línea con los objetivos de algunos (incluyendo a Elon Musk) principalmente en alejarse de las operaciones mineras alimentadas por combustibles fósiles, también muestra los problemas que pueden surgir cuando se trata de crear un proyecto de energía verde, por ejemplo hace poco se rechazó otro proyecto energético similar en la zona debido a las preocupaciones estéticas de los residentes.

Otro punto a tener en cuenta es que el negocio de la minería de criptomonedas, pese a ser completamente legal, suele atraer a gente dudosa, en España hemos visto como el promotor de un proyecto similar, un niño prodigio de 20 años, que pretendía crear una granja de minería de criptomonedas con energía fotovoltaica en Málaga (Cryptosolartech)  desapareció sin devolver el dinero (más de 60 millones de euros) a los inversores.

En el caso del promotor del proyecto de Montana, el director de las instalaciones de Atlas Power y propietario de FX Solutions, Rick Tabish, fue condenado a principios de la década de 2000 por el asesinato de un magnate de los casinos de Las Vegas.

Se pasó a las criptomonedas en 2018 en pleno boom del sector con en el proyecto Atlas Power (que inicialmente se llamaba CryptoWatt) en donde fue acusado de haber impulsado un esquema Ponzi de criptomonedas de 720 millones de dólares con una compañía separada. Afortunadamente la carrera alcista de las criptodivisas en 2020 y 2021, le permitieron seguir adelante renombrando el proyecto como Atlas Power.

Así que entre los retos para tomarse en serio a las criptomonedas tenemos que arreglar el despilfarro energético que supone la minería de criptomonedas, los negocios irregulares que surgen alrededor de ellas y la volatilidad que impiden que sean un medio eficaz para las transacciones comerciales. Casi nada.