La inflación de la Eurozona en marzo fue del 1.3% frente al 0.9% del febrero, el principal causante de esta subida se debe al incremento de los precios de la energía. En cuanto a España, la tasa de inflación armonizada se ha situado en marzo en el 1,2%, frente al -0,1% registrado en febrero.

Ahora veamos lo que han hecho las materias primas más importantes durante el último año.

Algunos activos refugio

Sirva de ejemplo que un litro de Super 95 está actualmente a 1.317€ y hace exactamente un año estaba a 1.144€, ha subido algo más de un 15% en un año.

Durante el primer trimestre del año el precio de fletar un contenedor (Baltic Dry Index) ha subido un 50% y su precio se ha triplicado en un año (cuando medio mundo estaba confinado).

Evidentemente estas subidas de precios no son directas, si el acero sube hoy no lo notarás en tu bolsillo hasta dentro de muchos meses además el mercado de futuros permite a las empresa prepararse para estos cambios de precios, pero nos da una pista de lo que está por venir

¿A qué se debe esta divergencia entre los datos oficiales y los datos reales?

Por un lado tenemos el incremento de la oferta monetaria que en los EEUU se ha incrementado un 24% y en Europa un 13.3%, esto indudablemente tiene una implicación directa con los precios aunque la jugada de los bancos centrales es que esta «impresión de dinero» compense la bajada de precios producida por una recesión. Lo comido por lo servido.

Y por otro lado tenemos los hábitos de consumo que han cambiado radicalmente durante la pandemia. Por ejemplo la gente está comprando más productos de consumo esenciales como los alimentos y menos billetes de avión o ropa. Compramos más de artículos de primera necesidad (con lo que suben) y menos de artículos de ocio, que bajan y ayudan a reducir la tasa oficial de inflación. La cesta de la compra real ha cambiado pero la de la estadística no. ¿Qué sentido tiene que el IPC de Ocio y Cultura tenga ahora el mismo peso que hace un año?