Según los últimos datos presentados por el Instituto Nacional de Estadística, en enero de 2021 se registraron en España más hipotecas a tipo fijo que a interés variable, algo que solo había pasado en otras cuatro ocasiones (marzo, abril, mayo y julio de 2020). Pero ¿cómo es posible que se contraten tantos productos de esta clase si el euríbor se sitúa alrededor del -0,5%? Desde el comparador financiero HelpMyCash.com afirman que esto se debe, en gran parte, a la guerra comercial que lleva librando la banca desde 2016, que ha rebajado los intereses de sus préstamos a tipo fijo para incentivar su contratación y obtener, así, un mayor beneficio.

Tipos fijos más bajos para huir del euríbor

Los analistas de este comparador afirman que, por norma general, las hipotecas fijas tenían un interés de alrededor del 3% en 2016 y se podían devolver, en muchos casos, en un máximo de 20 años. Un lustro más tarde, tras la guerra comercial que ha afectado a este sector, es posible encontrar productos de esta clase con tipos de entre el 1% y el 1,50% a 20 o 30 años.

Un buen ejemplo es la Hipoteca Fija de Bankinter. Según HelpMyCash.com, este préstamo tenía, en marzo de 2016, un interés del 2,50% para un plazo máximo de 20 años. Cinco años más tarde, el tipo de este producto es del 1,30% a 20 años o del 1,45% a 30 años. A cambio, eso sí, hay que tener abierta la Cuenta Nómina, Profesional o No-Nómina de la entidad, contratar sus seguros de hogar y de vida y aportar un mínimo de 600 euros anuales a uno de sus planes de pensiones (este último requisito no había que cumplirlo en 2016). 

En vista de esto, es lógico preguntarse por qué los bancos han rebajado tanto sus tipos fijos. La clave está en el euríbor: como lleva en negativo desde febrero de 2016 (ahora ronda el -0,5%, su mínimo histórico), las entidades apenas ganan dinero con sus préstamos hipotecarios a tipo variable, cuyo diferencial medio (la parte que se suma a este índice para calcular el interés) es de alrededor del 1%. Así, las financieras españolas han optado por rebajar sus hipotecas fijas, con las que todavía ganan más dinero, para incentivar su contratación en detrimento de las variables; un objetivo que han cumplido en enero de 2021 y en varios meses de 2020. 

Más clientes en busca de estabilidad

Ahora bien, desde HelpMyCash comentan que la política comercial de los bancos no es lo único que les ha permitido salirse con la suya. En ese sentido, apuntan que no se puede explicar el auge de las hipotecas fijas durante el último año sin tener en cuenta la incertidumbre económica generada por la pandemia de la covid-19, que ha llevado a muchos clientes a huir de los tipos variables para disfrutar de algo más de estabilidad. 

Esta teoría parece confirmarse si se echa un vistazo a los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística. Según su Estadística de Hipotecas, la contratación de préstamos hipotecarios a tipo fijo superó la barrera del 50% durante los meses más duros de la pandemia (marzo, abril y mayo de 2020) y la tercera ola de contagios (enero de 2021). También en el mes de julio de 2020, cuando los datos empezaron a empeorar tras la desescalada que puso fin al primer estado de alarma.

¿Es mejor hipotecarse a tipo variable o fijo?

Pese a la incertidumbre y a las rebajas de los intereses fijos, hipotecarse a tipo variable sale todavía más barato que hacerlo a tipo fijo, habida cuenta de que el euríbor se sitúa alrededor del -0,5% y que el diferencial medio de las hipotecas variables es del 1%. Además, el sector financiero espera que siga en negativo hasta el 2022 como mínimo. Por ello, ligarse a este índice puede ser una mejor opción para aquellos que quieran devolver el dinero en un plazo corto (unos 10 o 15 años) y tengan capacidad económica suficiente para hacer frente a posibles encarecimientos de su cuota. 

En cambio, según HelpMyCash.com, contratar una hipoteca fija puede ser más conveniente para aquellos clientes con poca tolerancia al riesgo que quieran devolver el dinero en 25 o 30 años. Y es que cuanto más tiempo se tarde en devolver el dinero al banco, más probabilidades hay de que el euríbor suba; un aumento que no se traducirá en pagar unas cuotas más caras si el interés del préstamo es fijo.