El pasado martes el buque Ever Given (de más de 400m de eslora y 224.000 toneladas) encalló en el canal de Suez provocando un monumental atasco marítimo. Varias docenas de buques, entre ellos otros grandes portacontenedores, petroleros, gaseros y graneleros se han acumulado en ambos extremos del canal para crear uno de los peores atascos marítimos de los últimos años forzando a varios barcos a cambiar su ruta rodeando todo África, retrasando su llegada más de una semana y consumiendo más combustible.

Peter Berdowski el director general de la empresa que está tratando de liberar el barco, dijo que era demasiado pronto para decir cuánto tiempo podría llevar el trabajo ya que tanto la proa como la popa del barco se habían levantado contra ambos lados del canal (actualización, parece que hoy han conseguido liberarlo).

«Es como una enorme ballena varada. Es un peso enorme sobre la arena. Puede que tengamos que trabajar con una combinación de reducción del peso retirando los contenedores, el aceite y el agua del barco, remolcadores y dragado de arena».

El canal de Suez fue inaugurado en 1869 para conectar el Mediterráneo con el Mar Rojo y Asia. Se estima que en su construcción fallecieron cerca de 125.000 trabajadores. Actualmente entorno al 10% del comercio marítimo internacional pasa por ahí y es una de las rutas comerciales del mundo. La mayor parte de la mercancía que pasa del golfo Pérsico a Europa Occidental es petróleo y el Canal de Suez es la ruta más rápida para el transporte del crudo entre el Océano Atlántico y el océano Índico. España es el séptimo país en importación de petróleo a través del Canal de Suez.

A diario cruzan el canal unos  50 barcos, esto puede parecer poco pero cada uno de ellos transporta más de 10.000 contenedores. Por ejemplo un barco «Triple E» es capaz de cargar 18.000 contendedores en donde caben 36.000 coches o 863.000.000 latas de conservas.

Cada día que el canal esté cerrado significa que Egipto no está cobrando unos 35 millones de dólares de peajes (700.000 dólares por cada buque) pero lo que es más importante, los buques portacontenedores no están entregando alimentos, combustible, productos manufacturados a Europa, ni los productos que se exportan desde Europa están llegando al Lejano Oriente y eso tiene un impacto masivo en la producción y en la disponibilidad de bienes en Europa y Asia.

El impacto del atasco se notó casi inmediatamente en uno de los mercados más sensibles del mundo, el del petróleo en donde llegó a dispararse casi un 6% y de prolongarse esta situación en el tiempo podría notarse en el precio de infinidad de productos así como retrasos en las cadenas de suministros.