Una de las medidas que ha tomado el gobierno de los EEUU para reactivar la economía del país es la entrega de diversos cheques a sus ciudadanos. Los primeros (de 1.200$) se enviaron en Abril del año pasado, los segundos en Enero y ahora tocan los terceros, otros 1.400€ a cada uno de los trabajadores que ganen menos de 80.000€, además los padres recibirán otro cheque de 1.400€ por cada hijo menor de 17 años.

La idea es clara, aliviar un poco la tensión financiera de las familias e incentivar el consumo y así estimular la economía del país.

El problema es que gran parte de este dinero no irá a reactivar la economía si no que se destinará a hinchar aún más la burbuja especulativa que vivimos. Según un estudio de  la entidad japonesa Mizuho  40.000 millones de los cheques de ayuda contra el Covid-19 enviados a los estadounidenses se podrían destinar a comprar Bitcoins (el 61%) o acciones (el 39%).

Y claro, esto provocó que el fin de semana el Bitcoin alcanzase máximos históricos superando los 61.000 dólares. El bitcoin subió porque la gente va a comprar más bitcoins porque éste va a subir.

Los resultados de este estudio refleja el comportamiento de quienes recibieron la primera ronda de cheques de estímulo. El año pasado, el director general de Coinbase (un monedero digital), Brian Armstrong, dijo que la bolsa de criptodivisas había tenido un pico de depósitos por valor de 1.200 dólares, que es la misma cantidad de dinero que el gobierno estadounidense dio a los ciudadanos para ayudarles a amortiguar el impacto económico de la pandemia de coronavirus.

Ayer hablábamos de la recuperación económica en forma de K, en donde los mercados financieros y las empresas de tecnología están creciendo mientras otros sectores como el turismo, la hostelería o el pequeño comercio sufren una crisis sin precedentes. Invertir en acciones del Nasdaq o comprar Bitcoins actualmente no deja de ser un acto casi ludópata que está colaborando en agudizar aún más esa recuperación en K con el peligro añadido de que tarde o temprano explotará con el daño que podría provocar a todos los sectores.