Una de las comparaciones más frecuentes que se realizan con la bolsa es que parece un casino y movimientos que hemos visto este mes, como el de los chicharros de Reddit (principalmente GamesTop) parecen confirmarlo. Personalmente me da la sensación de que gran parte de la ludopatía que se ha perdido por culpa del confinamiento se ha movido al mercado de valores. Además la recompensa de ganar en bolsa es doble, si uno apuesta y gana es gracias a la suerte del jugador, si uno invierte en bolsa y gana es por su inteligencia. Y a todos nos gusta más creernos inteligentes que suertudos aunque para la mayoría de los nuevos inversores el ganar en bolsa es cuestión exclusivamente de la suerte.

Stacey Cunningham, la presidenta de la Bolsa de Nueva York no comparte esa opinión y esta misma semana ha dicho lo siguiente:

Los mercados no son un casino. Están muy regulados y muy supervisados. … Estamos gestionando un mercado que ofrece oportunidades a los inversores para que entren, inviertan en las empresas en las que creen, que creen que van a crecer, y luego compartan esa creación de riqueza.

Claro, que iba a decir ella. Y me he puesto a pensar y me he dado cuenta de que si damos la vuelta a la frase, es más cierta.

Los casinos no son los mercados. Están muy regulados y muy supervisados. … Estamos gestionando un mercado que ofrece oportunidades a los jugadores para que entren, apuestan en los juegos que creen, que creen que van a crecer, y luego compartan esa creación de riqueza.

Y me he puesto a pensar más y más y he dejado de pensar porque hace casi 9 años ya hablamos de esto por aquí, llegando a la misma conclusión, que actualmente un casino es un lugar mucho más honrado que el mercado de valores.

Actualmente se estima que alrededor del 15% del volumen del mercado de valores de EE.UU. está asociado a las apuestas, un porcentaje que llega al 30% en los mercados de valores de China y Tailandia.

En nuestro país miramos con demasiado recelo las casas de apuestas deportivas, que se han multiplicado como setas pero alguien debería estudiar las familias arruinadas por malas inversiones en bolsa. No sé, igual nos llevábamos una sorpresa…