En España hay 37,2 millones de tarjetas de crédito en circulación, de acuerdo con el último informe publicado por el Banco de España relativo al tercer trimestre de 2020. Este tipo de tarjetas, que nos sirven para comprar, sacar dinero o financiar compras, es un medio de pago muy utilizado por algunos consumidores. Al tratarse de un producto de financiación, lo más común es que las entidades nos pidan domiciliar la nómina en el banco para poder obtener una. Pero actualmente podemos encontrar en el mercado algunas tarjetas de crédito que podremos contratar y utilizar sin cambiar de banco ni abrir una cuenta en otra entidad, nos explica el comparador de tarjetas HelpMyCash.com. Te contamos por qué contar con una tarjeta de crédito de este tipo te podría interesar.

1 – Ventajas adicionales sin renunciar a las ventajas actuales

Puede ocurrir que la tarjeta de crédito que nos ofrece nuestro banco no nos convenza, ya sea porque su interés por el pago aplazado es muy alto o porque no tiene seguros ni descuentos incluidos, por lo que no nos aporta ninguna ventaja. No obstante, quizá nuestro banco actual sí que nos ofrezca otras ventajas en la cuenta por tener domiciliada la nómina, por lo que no nos queramos cambiar.

Contratar una tarjeta de crédito sin cambiar de banco nos permite encontrar una tarjeta con las ventajas que buscamos, como descuentos en supermercados o gasolineras, sin tener que cambiarnos de banco ni renunciar a las ventajas que ya disfrutamos con nuestra entidad.

Por ejemplo, la tarjeta de crédito WiZink Plus, sin comisiones anuales, devuelve el 3% del importe de nuestras compras y nos permite financiar compras en tres meses sin intereses con una comisión fija desde 2,5 euros.

2 – Una tarjeta de crédito para cada ocasión

Si bien la principal característica de las tarjetas de crédito es poder realizar compras y pagarlas a plazos, no es la única razón por la que podemos tener una adicional. Muchas tarjetas de crédito ofrecen descuentos y devoluciones en determinadas tiendas, seguros con diferentes coberturas (viajes, compras online…), entre otras ventajas.

De esta manera, si buscamos una tarjeta con la que conseguir descuentos al recargar carburante, podemos buscar una con esta ventaja. Si viajamos mucho, podremos buscar una con ventajas o seguros para viajar y utilizarla para comprar los billetes del transporte o pagar la estancia y si buscamos financiar compras de manera puntual, podemos buscar una que ofrezca financiación sin intereses.

Por ejemplo, la tarjeta de crédito You, sin comisiones anuales, no cobra por comprar en otra moneda e incluye un seguro de viaje gratuito muy completo.

3 – No cuesta nada tenerlas y es como si fueran de tu propio banco

La tercera razón, quizás la más importante, es que la gran mayoría de las tarjetas de crédito sin cambiar de banco no tienen comisiones de emisión ni de mantenimiento, por lo que tenerlas “por si acaso” nos saldrá gratis, nos explica HelpMyCash.com. Algunas excepciones son las tarjetas de American Express, aunque estas ofrecen ventajas más exclusivas como seguros de viaje con coberturas muy completas o la posibilidad de acceder a las salas VIP de los aeropuertos.

Además, los pagos de la tarjeta de crédito se domiciliarán en la cuenta corriente que queramos, por lo que no tendremos que estar atentos a traspasar fondos a otra cuenta para que se cobren las compras realizadas. Así, seguiremos teniendo todos los gastos en una misma cuenta.