Marte ya empieza a parecerse a Benidorm en Agosto (antes de la pandemia, claro) y ya han «amartizado» allí 50 sondas, de la cuales tres han llegado prácticamente al mismo tiempo, la Hope de los Emiratos árabes Unidos, la Tianwen-1 de China y la Perseverance de la NASA que fue la última en encontrar aparcamiento el Jueves pasado.

Así que ya va siendo hora de poner allí una tienda de recuerdos para turistas, con sus imanes de marcianos, rocas rojas y botellitas con arena. Pero ¿Y con qué pagamos allí? ¿Con dólares? No creo que a los chinos les guste esa idea ¿Con Euros? Allí pintamos poco los europeos, incluso menos que en la tierra. Habrá que ponerse de acuerdo en una moneda neutral a ser posible sin necesidad de crear un Banco Central de Marte con su política monetaria expansiva.

Suena a broma y en parte lo es, ahora, pero puede que algún día colonicemos el planeta rojo y esta pregunta necesitará una respuesta. Sobre este tema le preguntaron hace poco a Elon Musk, que con Space X está siendo el principal impulsor de la colonización de Marte y esto es lo que dijo

“la economía de Marte funcionará con criptomonedas”

Aunque esta respuesta tampoco nos sirve de mucho ya que actualmente hay más criptomonedas que monedas reales de hecho hay una que se llama «Marscoin» y que se disparó un 3.000% tras las declaraciones de Elon Musk.

MarsCoin es una criptomoneda que se creó con la intención de ser la divisa de Marte y utiliza una plataforma similar a Litecoin y se autoproclama como la plataforma de blockchain más viable para la votación, el comercio, la asignación de capital y el seguimiento de inventarios en Marte una vez que los humanos colonicen el planeta rojo.

«Si comparte nuestro sueño de convertir a los humanos en una especie multiplanetaria, le invitamos a unirse a nosotros. Comprar y usar MarsCoin apoya a la Sociedad de Marte sin ánimo de lucro y le permite contribuir directamente a la exploración y asentamiento de Marte», dicen en su web

Realmente esta moneda está aprovechando el tirón de Musk y Marte para oportunistamente unirse al boom de las criptodivisas y probablemente sus desarrolladores hayan sacado una buena tajada pero más allá de la anécdota seguimos con la misma pregunta.

¿Qué moneda se usará en Marte cuando se colonice? Esto puede que esté más cerca de lo que imaginamos, en 2024 podría tener lugar la primera misión con humanos y después comenzará la colonización del planeta, con la construcción de una ciudad a medida que se intensifique las conexiones con la Tierra. En este caso sería Elon Musk quien se quedaría con el monopolio del turismo espacial interplanetario (nadie tiene tantos recursos y ganas como él para hacerlo) y sin duda, apostará por una criptomoneda.

En el blog salmon hablaron hace años de la economía de Marte y como podría ser un experimento socioeconómico del que aprender mucho.

En Marte no se debería aplicar el capitalismo (al menos no en su actual concepción terráquea), en primer lugar porque en una colonia espacial no hay mercado de masas posible ni economía de escala, sino más bien una mera economía de subsistencia. Pero en esa economía de subsistencia habrá unos cuantos individuos, trabajando, produciendo, pensando para la comunidad, y habrá que idear algún sistema socioeconómico por el que su esfuerzo se vea recompensado y se traduzca en algo tangible. No es ni más ni menos el mismo problema al que se ha enfrentado el ser humano en la Tierra desde tiempos inmemoriales, y que la economía ha ido cubriendo sucesivamente con diferentes sistemas a lo largo de los siglos.

Porque no olviden que en Marte los habrá que trabajen mucho, que trabajen poco, que sean más o menos inteligentes, que tengan unas habilidades u otras, que deban trabajar individualmente o en equipo, que deban coordinar o dirigir los esfuerzos de otros… Marte será una microsocioeconomía, y en algún momento habrá que poner en valor lo que cada uno aporta a la colonia, y que los que más aporten vean de alguna forma correspondido su esfuerzo, porque sin recompensa ni incentivo el esfuerzo es difícilmente sostenible en el tiempo para la mayoría de los seres humanos. Y ello llevaría a la dejación de las labores de la colonia, lo que en un entorno hostil como Marte acabaría acarreando indudablemente la muerte de todos los individuos.