La vacunación del COVID19 será lenta y progresiva y si eres una persona sana probablemente tengas que esperar al segundo trimestre del 2021 para que te pongan una de las múltiples vacunas que se aprueben en España. Al ser un sistema público nadie está por delante de nadie fuera de los criterios sanitarios.

Y básicamente lo mismo ha ocurrido con el tratamiento de la enfermedad, todos hemos sido tratados por igual.

Pero luego está la realidad que nos muestra como atletas, políticos y gente bien conectada ha tenido tratamientos especiales durante la pandemia, al final el que tiene dinero tiene acceso a mejores recursos, como es normal. Un caso extremo (y en parte lógico) lo vimos en el tratamiento experimental que tuvo Donald Trump y que aparentemente le funcionó tan bien.

Pero con la vacuna se pueden rebasar varias líneas éticas y legales para aquellos que la quieran con urgencia, saltándose los plazos.

El seguimiento por GPS de los envíos de vacunas hará más difícil su robo en el camino, aunque no imposible. Los incentivos son demasiado grandes como para que alguien caiga en la tentación y automáticamente se cree un mercado negro de mercancía robada. Además demasiada vigilancia y burocracia relentecería un proceso que debe ser ágil y rápido. Hay que buscar el equilibrio entre seguridad y velocidad.

Afortunadamente en España la corrupción fuera de la política no está muy extendida pero en otros países está al día y habrá muchos enfermeros y médicos que acepten sobornos para desviar vacunas al resto del mundo.

¿Habrá gente que rompa la línea? Sí, sin duda. Habrá gente rica y guapa que se vacunará antes de que le toque. Esto es inevitable.

En China ya ocurre y por cerca de 100$ pagando a través de «Alipay» puedes obtener en el mercado negro dos dosis de la vacuna China. Otra forma fácil de obtener la vacuna a tiempo es hacer que un médico exagere una condición médica que es un factor de riesgo de COVID-19 severo y de muerte, que te suba en la lista como grupo de riesgo (algo que es difícil que ocurra en España)

La Interpol ya ha advirtiendo que la mafia está al acecho. El crimen organizado no sólo intentará robar el suministro de vacunas, sino que también podría fabricar vacunas falsas para venderlas a personas impacientes.

¿Y cómo evitarlo?

Inculcar el sentido de la responsabilidad pública y la solidaridad señalando y destruyendo la imagen de aquellos que se salten las normas. En Hollywood es algo que saben hacer muy bien ya que se han cargado carreras prometedoras de estrellas que no actúan de una manera correcta. Todo el mundo tiene que condenar y denunciar estos comportamientos.