El panorama bancario actual está condicionado por los tipos de interés negativo lo que lleva a la mayoría de los bancos aplicar comisiones a sus productos más básicos siempre y cuando no cumplan ciertas condiciones.

Ayer entró en vigor en el BBVA las nuevas exigencias para evitar el pago de comisiones de 100€ por la cuenta corriente y los 35€ por las tarjetas. Además la entidad empezará a cobrar por retirar efectivo en las oficinas (2€ de comisión por disponer de efectivo por un importe igual o inferior a 2.000€) y por realizar transferencias (Transferencias normales: 0,4%, mínimo 6€. Transferencias inmediatas: 0,5%, mínimo 8€ y Transferencias urgentes: 15€).

Para evitar estas comisiones tienes dos opciones, o irte a un banco sin comisiones (que todavía queda alguno) o cumplir las condiciones que te ponen, para los clientes adheridos al programa con nómina o ingresos, se les exigirán 800 euros, antes 600 euros. A los pensionistas y desempleados les siguen exigiendo lo mismo, 300€. en el caso de las tarjetas serán necesarios al menos 7 movimientos en 4 meses.

En resumen el BBVA te cobra 100€ anuales de comisión por sus cuentas  y 35€ por cada una de las tarjetas si no cumples los requisitos del programa Adiós Comisiones. Una salvajada pero desgraciadamente muy en línea con lo que están haciendo el resto de bancos, que incluso pueden ser más abusivo como el caso del Santander que llega a los 240€ anuales.