Está demostrado que hacer predicciones económicas a largo plazo es inútil y a corto plazo también pero con el peligro de que es más fácil que te recuerden que te equivocaste, pero nos gusta hacerlas y aunque sean inútiles son necesarias para estar preparados ante diversos escenarios, algunos más previsibles que otros.

Desafortunadamente hay empresas que su negocio se basa principalmente en eso, en intentar predecir el futuro y «calificarlo» como es el caso de las agencias de rating (que también se equivocan, como en la crisis del 2009) y esta vez lo tienen bastante claro, 2021 está lleno de peligros. Algo, que por otro lado no sorprende a nadie.

S&P Global Ratings ha advertido que los bancos podrían enfrentar su año más difícil desde las secuelas de la crisis financiera mundial, con cuatro riesgos clave que se ciernen sobre el sector.

La agencia de calificación tiene actualmente una perspectiva «negativa» para cerca de un tercio de los bancos mundiales, con muchas revisiones a la baja. Veamos cuales con esos cuatro riesgos que podría empeorar aún más esta perspectiva.

Afortunadamente pase lo que pase, creo que la mayoría estamos convencidos de que es difícil que el 2021 sea peor que el 2020.