Ya han pasado 31 años desde que El Dioni, aprovechando que estaba solo en un furgón blindado, salió huyendo con él y metió los 298 millones de pesetas (casi 2 millones de euros) en su coche, viajó a Brasil con el dinero y allí cambió de imagen, poniéndose un peluquín, y viviendo por todo lo alto hasta que fue detenido dos meses después. Salió de la cárcel en libertad condicional en mayo de 1995, con tres cuartas partes de la condena cumplidas y con una insolvencia declarada que le eximía de la obligación de pagar la indemnización de los 140 millones de pesetas «desaparecidos». El delito provocó la bancarrota de la empresa Candi, y la llevó a su desaparición. Si eso no fuese poco se metió a cantante…

Actualmente hay muchos «Dionis» por ahí sueltos que permanecen en el anonimato pero que se llevan muchísimo más dinero y en vez de robar furgones blindados roban monederos, pero monederos muy grandes y sin violencia, monederos de criptomonedas.

Un estudio realizado por la compañía estadounidense Foley & Lardner mostró que el 71 por ciento de los grandes usuarios e inversores de criptomonedas atribuyen el robo de esta como el  riesgo que más negativamente afecta al mercado. Una criptomoneda no deja de ser un fichero que se puede robar y al precio que está ahora el Bitcoin muchos hacen todo lo posible por llevarse unos cuantos. Lo hacen a través de inocentes Apps de Google Play o App Store, a través de virus que no hacen nada malo excepto buscar monedas en tu disco duro, lo hacen a través de Add-ons del Chrome, desde Wi-fis públicas, desde sitios clonados… de muchas formas y la recompensa es muy grande.

Aquí hicieron un ranking de los mayores robos de bitcoins de la historia y destacamos el primero por lo importante de su cantidad, con la cotización de hoy hablaríamos de un robo de entorno a los 10.000 millones de euros, uno de los mayores golpes de la historia

Mt. Gox (Entre 640.000 BTC y 850.000 BTC)

Exchange que estaba radicada en Shibuya, Tokio, Japón y que empezó a operar el 18 de julio de 2010. Los problemas empezaron a finales de 2013, cuando la casa de cambio informó al respecto de una insolvencia y terminó cerrando el 25 de febrero de 2015, desapareciendo por el camino entre 640.000 BTC y 850.000 BTC (hay un gran baile de cifras al respecto)

Así que existe un problema con la seguridad en las criptomonedas, un problema muy gordo ya que sus ladrones son buenos y es prácticamente imposible cazarlos lo que atrae aún más a mejores ladrones.

En este entorno Prosegur ha lanzado una solución integral de custodia y gestión de activos digitales denominada Prosegur Crypto y esto es lo que cuentan.

 «Por un lado, somos la primera empresa global de seguridad que ofrece un servicio de custodia de criptoactivos integrando la seguridad física y la digital. La seguridad física es un aspecto clave en este servicio y para considerarla de primer nivel requiere unas capacidades físicas (instalaciones de seguridad, infraestructuras de accesos, sistemas de comunicación, etc.) y técnicas (protocolos de seguridad, personal formado, etc.) de las que nadie dispone en el sector crypto. Y para obtenerlas hay que recurrir a socios externos pero sin disponer de un control director, lo cual es determinante para la seguridad»

No voy a entrar si el servicio es bueno a malo o si me fio de Prosegur para hacer estas cosas pero si me parece interesante ver como una empresa tan «física» como es ésta apueste por algo tan virtual como la seguridad en criptomonedas. Hay que saberse adaptar porque todo va muy rápido y los negocios están donde no te podía haber imaginado hace pocos años.