Este domingo quince economías de Asia y el Pacífico firmaron el mayor acuerdo de libre comercio del mundo, que abarca a casi un tercio de la población mundial (2.100 millones de consumidores) y alrededor del 30% de su producto interno bruto mundial. Este acuerdo es el movimiento regional más significativo de los últimos tiempos, pero será mucho más grande ya que se trata, sin duda, del mayor acuerdo comercial del mundo y señalará un cambio geopolítico masivo.

La Asociación Económica Regional Integral (RCEP, en sus siglas en inglés) reducirá progresivamente los aranceles y tiene por objeto contrarrestar el proteccionismo, impulsar la inversión y permitir una circulación más libre de bienes dentro de la región.

Este acuerdo ha sido firmado por China, Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN): Brunei, Viet Nam, Laos, Camboya, Tailandia, Myanmar, Malasia, Singapur, Indonesia y Filipinas. India se quedó descolgado en la negociaciones dado sus problemas estratégicos y comerciales que tiene con China.

Cabe destacar que la RCEP es la primera vez que China, Japón y Corea del Sur se han unido en un único acuerdo comercial, un proceso que, por otra parte, se ha visto empañado por disputas históricas y diplomáticas.

El RCEP ofrece cierta flexibilidad a los miembros menos desarrollados para aplicar los cambios prácticos y legislativos que requiere. Camboya y Laos, por ejemplo, tienen de tres a cinco años para mejorar los procedimientos aduaneros.

Para los países que ya tienen acuerdos de libre comercio entre sí, un beneficio añadido del PACR es que crea un conjunto común de normas de origen, lo que facilitará la circulación de mercancías entre los 15 miembros.

La idea de la RCEP, surgida en 2012, se consideró una forma de que China, el mayor importador y exportador de la región, contrarrestara la creciente influencia de los Estados Unidos en la región de Asia y el Pacífico. Ganó impulso cuando Trump retiró a los Estados Unidos de la Asociación Transpacífica (TPP) en 2017.

Quizás sea hora, con Biden de presidente, contrarrestar este eje comercial con uno occidental que incluya a los EEUU y Europa será la única manera de que oriente, liderada por China se haga con la economía mundial.