¿Quién dice que no puedes ser un activista y además amar al capitalismo? La historia de hoy sucedió hace un mes y ocurrió en Hong Kong, en donde llevan más de un año protestando contra el gobierno de China.

El pasado 10 de Agosto fue arrestado Jimmy Lai, el magnate de los medios de comunicación y una de las principales figuras del movimiento prodemocracia. Para muchos habitantes de Hong Kong, este hombre es un héroe, un directivo de la prensa combativo y el único magnate del territorio semiautónomo que se atreve a criticar a Pekín. Los medios oficiales chinos no piensan igual y le tachan de traidor, un inspirador de las concurridas manifestaciones prodemocracia que tuvieron lugar allí y se le señala como el jefe de un grupo de personalidades acusadas de conspirar con naciones extranjeras para perjudicar a China.

El mismo día de su detención, decenas de policías entraron en las oficinas de uno de sus medios, el diario Apple Daily y detuvieron a otras nueve personas, momento que fue grabado por los periodistas que allí se encontraban y lo difundieron en directo a través de sus redes sociales.

A medida que los vídeos del arresto se hicieron virales, las acciones de la empresa, como era previsible, se hundieron en bolsa. China lo había conseguido, no sólo había detenido a Lai si no que también había hundido a su emporio mediático.

Pero entonces, los foros de Internet y las redes sociales se pusieron en marcha y decidieron contraatacar

Una página de Facebook conocida como Henry Porter Babel – que tiene más de 39.000 seguidores – escribió a las 11 de la mañana que había comprado 300.000 acciones de Next Digital (282) a un precio de HK$0,077: «Los últimos medios de comunicación de masas que se resisten al Partido Comunista Chino podrían terminar en cualquier momento», escribió.

Otro comprador fue el columnista del Apple Daily, Stanley Wong, que tiene más de 129.000 seguidores en Facebook. Dijo que compró 1,22 millones de acciones a 0,078 dólares HK cada una. Wong describió la compra como «irracional», pero dijo que estaba dispuesto a correr el riesgo de apoyar al dueño del tabloide.

Sus seguidores decidieron comprar en masa acciones de Next Digital (la empresa matriz), el volumen de operaciones de la empresa, cuya capitalización bursátil el lunes por la mañana era de apenas 238 millones de dólares HK (31 millones de dólares EE.UU.), aumentó hasta unas 14 veces su promedio reciente. De repente se multiplicaron las compras de pequeños lotes de menos de 10.000 acciones que subieron un 340% ese mismo días, además el día siguiente las ventas del diario Apple Daily se dispararon agotando su tirada en pocos minutos

Las acciones pasaron en pocos días de cotizar a 0.09HKD el 7 de Agosto a valer 1.10 HKD el 11 de Agosto. Muchos de estos «activistas» obtuvieron grandes beneficios que no dudaron en donarlos a otras organizaciones prodemocracia.

Actualmente las acciones cotizan a 0.27HKD, cuatro veces más que el día del arresto.

Como veis, en Hong Kong el activismo lo hacen a su manera y ahora el conglomerado mediático al que China quería hundir se encuentra en mejor forma que nunca.