Han pasado poco más de cinco meses desde Abril en el que el Euribor tenía una peligrosa tendencia ascendente que le llevó el día 22 a alcanzar un máximo anual hasta el -0.053%. Los que le seguíamos a diario preveíamos que en pocos días se ponía en positivo, la tendencia era imparable. Por entonces, al igual que ahora todo eran dudas y podía pasar cualquier cosa, que el Euribor se disparese, que las bolsas se hundiesen, que la economía se recuperase en V… nadie sabía nada. Eran días tan raros que incluso los futuros del petróleo cotizaban en negativos (y nosotros, sorteamos un barril de petróleo).

¿Y por qué subía entonces, si los bancos no hacían nada más que inyectar liquidez? Esto contaban en finanzas.com

El indicador comenzó su desplome antes de la reunión de marzo del BCE ya que anticipó el organismo que rige la política monetaria seguiría los pasos de la Reserva Federal y bajaría los tipos de interés.

Sin embargo,  no lo hizo y apostó por mejorar las condiciones de sus subastas de liquidez, más conocidas como LTRO. Así, aprobó un recorte del -0,5%.

En el caso de las TLTRO, igual pero a largo plazo, el recorte fue del -0,75%. Esto hace, en palabras de Joaquín Robles, XTB, que los bancos prefieran financiarse más barato con estas ventas de liquidez propuestas por el BCE antes que en el interbancario.

Al haber menos operaciones en el mercado interbancario esto hace que los precios suban. De ahí estos repuntes tan llamativos que está experimentando el euríbor.

Otra de las explicaciones es que el BCE parece descartar, de momento, que vaya a acometer una bajada de los tipos de interés, como esperaba el mercado, ya no del precio oficial del dinero, que se mantiene en el 0%, pero sí de la tasa de depósito que se encuentra entre el -0,50% y el -0,60%.

Y el Euribor estuvo un mes amenazando con ponerse en positivo pero el 20 de mayo comenzó una tendencia bajista que le llevó a los mínimos históricos de ayer, en cuatro meses pasó del -0.058 del 20 de mayo hasta el -0.438% de ayer.

En la presentación de la fusión de Bankia con Caixabank le estuvieron dando una vuelta a las previsiones del Euribor llegando a esta conclusión.

La crisis económica provocada por las restricciones a la actividad y la movilidad para contener la propagación del coronavirus hacen que el mercado esté descontando que el euríbor a doce meses continuará en terreno negativo hasta muy avanzado el ejercicio 2023 o, incluso, en años posteriores.

Se trata de uno de los peores pronósticos para el negocio bancario por la presión que ejerce sobre sus ya famélicos márgenes y su necesaria rentabilidad y que ha sido uno de indicadores compartidos por Bankia y Caixabank al explicar la racionalidad de su proyecto de fusión.

Conforme a los datos recabados por ambos bancos, el euríbor permanecerá hundido en cotas del -0,3% o inferiores hasta avanzado el año 2023, prolongando la situación de máximo estrés para la banca que se inició en año 2016 cuando el Banco Central Europeo (BCE) decidió cobrar a las entidades por custodiar su liquidez a fin de que no embalsasen los recursos en su ventanilla y los destinasen a dar créditos.

Esta es una noticia maravillosa para vosotros, queridos lectores del blog del Euribor pero todo un reto para los bancos que nos van a tener que freir a comisiones para pagar sus enormes gastos.

Sin duda estamos en un tiempo incierto en el que cualquier previsión a varios años se desmorona a los pocos meses pero si tiene pinta de que vamos a seguir con el Euribor en negativo al menso hasta el 2023.