Desde el comienzo de la crisis del coronavirus todas las acciones se han realizado con la mente puesta en el «hasta que llegue la vacuna» asumiendo que esta llegará tarde o temprano pero lo cierto es que nunca se ha tardado menos de cuatro años en desarrollar una vacuna (el récord la tiene la de las paperas) aunque también es cierto que nunca ha habido una necesidad tan urgente en desarrollar una como ahora.

Según el Instituto Milken, se están estudiando unas 200 terapias como posibles tratamientos para el COVID-19; y se están desarrollando 123 vacunas para prevenir la infección por el SARS-CoV-2, el virus responsable de causar el COVID-19. El propio Donald Trump indicó que este sería su propio «Proyecto Manhattan».

A nivel empresarial este hito también tendrá sus grandes ganadores, especialmente por la empresa farmacéutica que sea la primera en desarrollarla. Así que hay muchos inversores con el ojo puesto en estas empresas ya que los beneficios, en todos los sentidos, pueden ser históricos.

El mRNA-1273 de Moderna es el candidatos a la vacuna que tienen más probabilidades de éxito en este momento, tanto por su eficacia como por su posibilidad de fabricarse a escala, tal y como desvela un informe de Morgan Stanley. Fue el primero en entrar en ensayos clínicos con humanos en los Estados Unidos, el 16 de marzo. Hasta la fecha, esta vacuna continúa progresando positivamente a través de los ensayos clínicos. Ayer mismo conocimos que el prototipo ha generado en los ocho primeros participantes unos niveles de anticuerpos neutralizantes —las defensas del organismo que se unen al virus y bloquean su capacidad de infectar las células— similares o mayores que los de la sangre de los pacientes que han superado la enfermedad,

Los analistas examinaron detenidamente 110 candidatos que existen actualmente y decidieron que las siguientes seis organizaciones tienen las mejores posibilidades de ganar la carrera por la vacuna:

Además de dar con la «fórmula» la empresa tiene que tener capacidad para desarrollarla en cantidades millonarias

Teniendo en cuenta que hay más de 7.700 millones de personas en el mundo y la fabricación de la vacuna lleva su tiempo. Desde Morgan Stanley estiman que podrían fabricarse entorno a 100 millones de dosis al mes para mediados del año 2021. No obstante, los cuellos de botella, como la escasez de vidrio médico, podrían retrasar la entrega.

“Estamos invirtiendo para aumentar la capacidad de fabricación y poder maximizar la cantidad de dosis que podemos producir para ayudar a proteger a la mayor cantidad de gente que sea posible contra el SARS-CoV-2”, ha declarado Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna. El director técnico de la empresa es el farmacéutico español Juan Andrés, que ya alertó en marzo de que no basta con tener una vacuna. “La cuestión con las vacunas, sobre todo en las pandemias, es qué cantidad logras tener disponible. ¿A cuánta gente se va a poder vacunar? Los expertos dicen que hay grupos de riesgo, sobre todo los ancianos y la gente que está en la primera línea de batalla en los hospitales. Posiblemente ellos y la gente dedicada a actividades en contacto social serán los primeros candidatos para recibir la vacuna”, explicó en una entrevista con EL PAÍS.

Hoy mismo le han entrevistado en Onda Cero.

No podemos estar más contentos con los resultados, ya que hemos llegado al mínimo de anticuerpos que tiene una persona contagiada tras su curación. Son muy prometedores. Ya nos han autorizado a entrar en fase 2, cuando la probaremos con 600 personas y a principios de verano esperamos estar en la fase 3, donde ya tendremos una muestra con miles de personas

Los analistas estiman que el mercado para las vacunas COVID-19 sería de entre 10.000 y 30.000 millones de dólares durante la pandemia y de entre 2.000 y 25.000 millones de dólares anuales durante la fase endémica, cuando las mutaciones, las poblaciones no vacunadas o el nacimiento de nuevos niños impulsarán la demanda. Para este cálculo asumieron que 1.800 millones de personas serían atendidas por compañías occidentales, mientras que la India, China y Rusia desarrollarían las suyas propias.

De momento las acciones de Moderna subieron ayer un 20% y eso es un buen síntoma.