Ya sea una guerra comercial, una verdadera guerra (como el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán) o el coronavirus, las acciones alemanas siempre salen perdiendo  dada su exposición a la economía global, especialmente a China.

La mayor economía de la eurozona exportó 93.000 millones de euros en bienes a China en 2018, con mucho la mayor y más del doble que los países de la eurozona.

Teniendo en cuenta estas cifras, una caída del 10% en las importaciones chinas reduciría el 0,3% del PIB alemán y la mitad del PIB de la UE.

Aparte de esto, Europa también podría verse aplastada por los cuellos de botella creados por las interrupciones en la cadena de suministro debido a la caída de la producción en China y esto a su vez es probable que empuje los precios de las importaciones europeas hacia arriba.

El brote se produce en un momento en que el sentimiento empresarial de la zona euro se está recuperando y el sector industrial aparece gradualmente en mejor forma, al menos en comparación con el verano pasado, tras haber logrado reducir su posición de inventario excesivo.

Alemania sería la más afectada en términos de industriales, y ¿quién se vería perjudicado en la industria del turismo?

Quizás pienses que es Francia o España, los dos países más turísticos de Europa pero seguramente sea el Reino Unido  el más afectado, ya que las estadísticas recientes muestran que acoge anualmente a casi un tercio de los turistas chinos que van a Europa.

Aquí está el desglose por noches pasadas en Europa: 31,1% o 9,73 millones visitan el Reino Unido, 16,9% en Italia y 12,7% en Francia. España queda por detrás de Alemania con solo un 8% del total.