Aunque la banca intenta incentivar la contratación de hipotecas fijas, las variables son aún las más populares entre los españoles. Y es lógico hasta cierto punto, pues como el euríbor está bajo mínimos, sus cuotas son muy baratas. Para los clientes que quieran ligarse a este índice, las entidades disponen de préstamos con diferenciales del 1% o inferiores, pero ¿qué piden a cambio? Según el comparador financiero HelpMyCash.com, para acceder a estas ofertas es imprescindible, en la mayoría de los casos, firmar un listado de productos combinados que incluye domiciliaciones de ingresos, distintos seguros y hasta tarjetas de crédito o planes de pensiones.

Nómina y dos seguros, lo más habitual

Tras analizar la oferta actual de hipotecas variables, desde el comparador concluyen que el requisito más habitual para conseguir el diferencial publicitado es domiciliar los ingresos, ya sea la nómina o la pensión (seguros sociales en el caso de los autónomos). Más del 70% de los préstamos de esta clase incluyen este servicio combinado, que puede venir acompañado de la domiciliación de varios recibos.

Asimismo, dos de cada tres hipotecas variables incluyen como condición para bonificar el interés contratar los seguros de hogar y de vida propuestos por el banco. En algunas ocasiones se pide también firmar un seguro de protección de pagos, aunque hay pocas ofertas que incorporen este producto combinado (menos del 6%).

Si no se domicilia la nómina y se firman las dos pólizas mencionadas, la mayoría de los bancos aplican un diferencial más alto. La penalización por no reunir estos requisitos puede variar, aunque suele moverse entre los 0,10 y los 1,50 puntos porcentuales. De esta manera, estas entidades se aseguran de mantener ligado al cliente y de percibir unos ingresos extra periódicamente por las primas de los seguros de hogar y de vida.

Tarjetas, planes de pensiones, fondos de inversión…

La lista de productos combinados, sin embargo, puede ser más larga. Por ejemplo, hay hipotecas variables (un 35%) con las que también es necesario utilizar periódicamente una tarjeta de débito, de crédito o ambas. Así, el titular está obligado a gastarse un dinero cada cierto tiempo si no quiere que le suba el interés.

También es cada vez más habitual que los bancos condicionen el interés mínimo de sus hipotecas a la contratación de un producto de inversión o ahorro. En concreto, más del 25% de los préstamos hipotecarios a tipo variable están bonificados por aportar un capital anual mínimo a un plan de pensiones o por mantener un saldo determinado en un fondo o en otro producto de inversión.

Más común en la banca tradicional que en la online

Desde HelpMyCash.com matizan, eso sí, que no todas las entidades exigen contratar otros productos para conseguir sus hipotecas a buen precio. Dos de cada tres bancos online, por ejemplo, aplican el interés publicitado sin pedir nada a cambio, lo que puede ser un punto a favor para aquellos clientes que quieran obtener unas condiciones atractivas sin atarse más de la cuenta a la financiera.

Aun así, como señalan desde el comparador, contratar los productos combinados propuestos por el banco puede ser conveniente en función de las necesidades del cliente. Por ello, a la hora de elegir una hipoteca variable es aconsejable hacer números para ver cuánto costaría cada uno de esos servicios y valorar si saldría a cuenta suscribirlos a cambio de tener un interés rebajado o sería mejor decantarse por un préstamo sin bonificar.