El otro día me enteré que en la Fundación Loro Parque de Tenerife estaba la Estación de Investigación de Cognición Comparativa Max-Planck. Me suena bastante raro eso de mezclar al fundador de la teoría cuántica con los loros, pero bueno, como nunca me he enterado de la teoría cuántica pues tampoco me enteraré de eso. Maldito Max-Plank.

¿Y qué pintan los loros en este asunto? Pues hacer de conejillos de indias en unos experimentos bastante curiosos en esa fundación

En una de las pruebas realizadas con casi 40 loros de varias especies los científicos testaron el intercambio de fichas por alimentos de diferentes calidades. Las aves aprendieron a cambiarlas en un orden de acuerdo con su valor y obviamente preferían las que les consideraban más valiosas.

Asimismo, los loros que estaban entrenados en el uso de ciertas herramientas tuvieron que elegir entre consumir alimentos ya disponibles o ‘seleccionar’ una herramienta que les iba a dar acceso posteriormente a comida de más calidad. El loro actuaba dependiendo de las calidades de los alimentos que podían obtener: si era parecido al que estaba inmediatamente disponible, no se esforzaba. Pero si sabía que con la herramienta tendría acceso a un alimento que le interesaba, sacrificaba la comida inmediata y utilizaba el instrumento.

En el experimento, se ha constatado «la capacidad de renunciar al deseo de una satisfacción inmediata» y que «esta capacidad se considera cognitivamente desafiante porque no solo requiere inhibir los impulsos, sino también evaluar los resultados esperados para decidir si la espera vale la pena».

A veces pienso que algún ser más inteligente que nosotros ¿quizás los loros? experimentan con los humanos para ver cómo reaccionamos, por ejemplo el otro día en el Carrefour de mi barrio vi una curiosa máquina que seguramente forme parte de estos experimentos.

Básicamente lo que hace es que los seres humanos meten monedas en ella y le devuelve billetes, a cambio de quedarse con el 10%. Lo que pretenden los loros es conocer si los humanos son tan tontos como para cambiar dinero de curso legal por lo mismo pero con un diez por ciento menos.

Y los loros, no se creen los resultados…