Hace diez años no existía el iPad ni el whatsapp ni spotify ni el bitcoin (y twitter no constituía aún una amenaza para los foros -por desgracia, una especie en extinción de las que éste es una excepción) ni lo que hoy se entiende como “populismo”, y si bien China ha sido el gran vencedor geopolítico y económico de la última década, los EUA siguen siendo –y no tiene pinta que acabe pronto- la gran potencia de la que depende la estabilidad económica y financiera global, como hace 10 años. Lo que sí existía en la primera quincena de septiembre de 2008 era un nuevo navegador de internet llamado Google Chrome (que desde hace años es el mayoritario) recién estrenado y un banco de inversiones al que le quedaban horas de vida: Lehman Brothers.

Mañana hará 10 años de su quiebra que, aunque quizás hoy parezca ridículo, hizo temer a personas con mucha formación y mucha información, por la caída inminente del sistema financiero internacional. Esto nos debe ayudar a comprender que nadie, ni los más preparados ni mejor informados, conoce el futuro y que las pasiones humanas más básicas, como el miedo irracional, son comunes a casi todos los humanos. En España vimos al Euribor dispararse (algo claramente absurdo porque ante una crisis siempre se ha reaccionado bajando los tipos de interés, que fue lo que acabó pasando) y mucha gente justificándolo y en este foro había quien recomendaba sacar todo el dinero del banco… Resulta que al final las caídas en bolsa, a pesar de lo agresivas, fueron mucho más lógicas (ante la falta de liquidez y preocupación por el futuro, se vende y ante la falta de interés comprador, llega el desplome) aunque también acabaron siendo disparatadas. Y aunque los mercados bursátiles no empezaron a recuperarse hasta marzo de 2009 y los EUA no salieron oficialmente de la crisis hasta junio, lo cierto es que la clave de la recuperación estuvo en el Plan Paulson (aún con Bush de presidente) que garantizaba una inyección de liquidez enorme al sistema por parte del gobierno y que se unió a los esfuerzos de la FED que se tradujeron en la primera QE.

Pero el 15 de septiembre de 2008, cuando se decidió la quiebra, ni la FED ni el gobierno quisieron salvar a Lehman Brothers. Es posible que el carácter de Fuld, su máximo ejecutivo, fuera el responsable de la falta de cooperación pero también lo es que las consecuencias de algo así debían ser conocidas por las máximas autoridades económicas y monetarias de los EUA y puede que se buscara ese caos para poder tomar las drásticas decisiones y sacar adelante los ambiciosos programas de estímulo tan poco ortodoxos. Y es que antes de aquella quiebra cualquier economista (de hecho, algunos aún lo creen) hubieran considerado disparatado todo lo que la FED hizo después. Quizás me equivoco y lo que ocurrió fue un exceso de confianza, creyeron que las 7 bajadas de tipos de interés en 10 meses que había hecho la FED serían suficientes, que la caída de L.B. se asumiría sin pánico y bastarían los acuerdos para fusionar Merrill Lynch con el Bank of America, la intervención de la aseguradora AIG, la nacionalización de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac y la inyección de fondos públicos para asumir las quiebras de numerosos bancos regionales.

En cualquier caso, el caos de la segunda quincena de septiembre de 2008 fue épico y global y pilló, como el inicio de la crisis de un año atrás, desprevenidos a los políticos de todas partes (Solbes el día después de la quiebra afirmó: “Tenemos un conjunto de bancos y cajas solventes y eficientes, con cuentas de resultados sólidas que pueden asumir el impacto de la reducción en los niveles de actividad y en algunos casos, la elevada exposición al riesgo inmobiliario. Sus provisiones son elevadas, mientras que la morosidad continúa en un nivel moderado” y en otros países las reacciones de sus homólogos fueron similares) y dejaron en duda la sabiduría de los economistas, profesión que perdió mucho prestigio entre la gente que no entendía cómo no supieron preverlo.

La pregunta que hoy todo el mundo se hace es si se aprendió la lección. Y si estamos de acuerdo en que la crisis ocurrió por un exceso de crédito privado alentado por unos tipos de interés artificialmente bajos y una regulación demasiado laxa para algunas entidades financieras, hemos de decir que ahora tenemos un exceso de crédito público (deuda) alentado por unos tipos de interés muchísimo más artificialmente bajos que los de comienzo de este siglo y, sobre todo en los EUA, sí se han tomado pasos para regular mejor pero, no obstante, sigue habiendo muchos productos muy peligrosos que hinchan los balances de los bancos que siguen teniendo un problema de déficit de capital que sufrirá en cuanto llegue una fuerte corrección en el precio de los activos más comunes que están en él. Sería engañarse no reconocer que esta salida de la recesión ha sido posible gracias a unas medidas muy poco ortodoxas de los bancos centrales y nadie sabe realmente qué consecuencias tendrán. No obstante, con todos los problemas de la situación actual, seguro que hace 10 años la hubiera firmado la mayoría porque el pánico de entonces era muy real.

En cuanto a los acontecimientos en los mercados de estos días, lo más interesante (y preocupante) es que el precio del Brent se ha vuelto a acercar a los 80$ y poca cosa más: rebotaron el lunes las bolsas (el Ibex llevaba más de dos meses sin subir más de un 1% en un día) y vegetaron el resto de sesiones y si bien el ambiente es algo más positivo que hace una semana, sigue la crisis en los emergentes y a ello hay que sumar que ayer BCE redujo las previsiones de crecimiento “oficializando” una desaceleración en la Eurozona –y por supuesto en España- que es evidente hace meses. Que dicha desaceleración no se acelere debería ser la mayor preocupación de nuestros políticos. Debería. Y como imagen unos datos: casi el 30% de su salario destina un hipotecado español para pagar su cuota mensual.

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