Por mucho que nos empeñemos en que debe haber igualdad en todas las actividades económicas, siempre habrá algunas que serán más atractivas para las mujeres y otras para los hombres. Cualquiera que haya estado en una empresa de desarrollo informático se habrá dado cuenta de ello y cualquiera que haya estado en la bolsa, también.

Las criptomonedas (o mejor dicho, la tecnología blockchain) es, al menos en espíritu, una mezcla entre informática y bolsa, así que la desigualdad de género tiene pinta de que debe ser bastante alta en este mundillo. Como las criptomonedas son en esencia anónimas no podemos tener datos exactos sobre su composición demográfica pero si podemos hacer buenas estimaciones (por ejemplo, con información de los monederos) y los datos son bastante claros, el 91.22% de los usuarios de bitcoins son hombres y el 8.78% son mujeres.

Otra razón que podría explicar estos datos es que una parte importante del uso de las criptomonedas procede del lavado de dinero y actividades criminales, realizadas también en su mayoría por varones.

También hay estudios que sugieren que las mujeres son menos tolerantes al riesgo financiero lo que significa que huyen de un mercado tan volátil como es el de las criptomonedas.

Esto ha hecho que la cultura que siempre ha habido alrededor del mundo Bitcoin ha sido bastante machista con conferencias que terminaban en clubs de striptease, algo muy similar a lo que ocurría en Wall Street en los 80´s.

Realmente cuando más se analiza más sorprende que los hombres sólo sean el 91%… pocas razones veo para que una mujer no se meta en este mundo ya que si algo se puede decir de esta tecnología es que es completamente abierta y sin barreras de ningún tipo, nada impide que las mujeres desarrollen proyectos o se conviertan en grandes inversoras pero aún así es un mundo que en líneas generales no las atraer.

Si como muchos pensamos, el futuro de las finanzas pasa por aquí la brecha de género en este sector rondará el 90%-10% y esto me temo que no habrá decreto ni ley que lo arregle.

¿Qué opináis vosotros?