Aprovechando que estamos de puente voy a intentar ser breve hoy y ya que acaba Abril voy a explicar una de las más curiosas pautas estacionales que ocurren en las bolsas: que el periodo mayo-septiembre es menos rentable para los inversores que los otros 7 meses del año. De hecho, hay un dicho casi mítico que reza: “sell in may and go away”. Veamos si es cierto que es una buena estrategia vender en mayo y olvidarse hasta el otoño. Nada mejor que comprobarlo con los datos aunque estos que hoy ofrezco no son los habituales ya que hasta ahora esta pauta siempre se estudiaba para comparar un semestre con otro, aquí se afina más y se compara un periodo de 5 meses con otro de 7. Esta es una tabla –todas están realizadas por Bespoke– que mide el rendimiento del periodo mayo-septiembre los últimos 28 años y el tanto por ciento de tiempo que varios índices bursátiles estuvieron en positivo, además del comportamiento los últimos 10 años. Por ejemplo, el S&P500, el índice número uno del mundo, experimentó una revalorización media del 2,8% con un rendimiento en positivo en el 64,29% del tiempo en estos últimos 28 años.

Si lo comparamos con el periodo restante del año nos da un resultado bastante diferente: siguiendo con el ejemplo del S&P500 el cambio promedio fue del 10,97% con rendimientos positivos el 85,19% del tiempo

En resumen: la diferencia es evidente pero no significa necesariamente que haya que vender aunque en mi opinión sí es aconsejable reducir la exposición en renta variable, especialmente si hay beneficios acumulados en el año (no parece el caso de 2018), teniendo tanto dato estadístico en contra de un periodo de tiempo determinado. Cuanto menos tiempo se esté invertido en un activo de riesgo, lógicamente menos riesgo se asume. Además, si vemos esta otra tabla podemos apreciar que en algunos índices –entre los que está nuestro Ibex- sí que hablamos de un periodo de rentabilidad negativa y por tanto, sí que es mejor vender (cobro de dividendos aparte). Aquí podemos ver la diferencia de rentabilidad entre un periodo y otro y es muy grande en muchos casos:

Es curioso preguntarnos el por qué de tanta diferencia a favor de un periodo concreto (lo contrario sólo ocurre de forma muy anecdótica) ya que si vemos el MSCI World (al que podríamos denominar un índice bursátil mundial)de octubre a abril ha ganado históricamente 9.33%, mientras que de mayo a septiembre ha ganado solo 1.21% y en uno ha tenido rendimientos positivos el 85.2% del tiempo, mientras que en el otro ha sido positivo solo el 60.7% del tiempo. La diferencia no es baladí, AQUÍ por ejemplo se explica que antes de 1950 la pauta era la contraria porque en una sociedad más agraria, el tiempo de recogida de la cosecha eran una época más propicia para una mayor inyección de fondos en las bolsas pero como suele pasar con las estadísticas, sólo podemos elucubrar el por qué se cumplen pero parece evidente que está relacionado con los flujos de dinero: son muy altos tanto al comienzo del año como al final mientras decrecen en el periodo vacacional. Si bien también podemos sumarle factores psicológicos: mayor aversión al riesgo de los gestores que empiezan el ejercicio anual muy necesitados de resultados, cuando ya los tienen pasados los primeros meses, se calman y suelen buscar hacia el final un cierre lo más alto posible que les proporcione una mejor retribución salarial. Probablemente sea un poco de todo mezclado.