Si hay algo que cualquier empresa teme es que Google, Facebook, Amazon o Apple se meta en su negocio, ya que saben que es cuestión de tiempo (Amazon se fundó hace 24 años), dinero (Apple tiene 256.000 millones de dólares en el bolsillo) y tecnología (desde su inicio, Google  ha comprado más de 250 empresas de tecnología) que arrasen donde lo intenten.

Y si hay un negocio rentable en este mundo es el de la banca, por ejemplo el banco de Santander ganó el año pasado 6.619 millones de euros y el Industrial & Commercial Bank of China más de 40.000 millones de dólares en 2016. ¿Quién se va a resistir a un pedacito de tan jugoso pastel?

Apple ya está metiendo el hocico con su plataforma de pagos Apple Pay, Facebook permite realizar pagos en algunos países a través de Facebook Messenger y Amazon… parece que va más en serio.

En Bloomberg lo analizan muy bien:

Amazon no ofrece servicios bancarios tradicionales en Estados Unidos, pero sí tiene un impacto en el sistema financiero estadounidense. Más de 33 millones de personas utilizan el sistema de pago de la compañía, y ha prestado más de 3.000 millones de dólares a pequeñas empresas que venden en su plataforma desde 2011, según el informe de investigación. A principios del año pasado, la compañía introdujo Amazon Cash, donde los usuarios pueden cargar fondos en su cuenta de Amazon.

En la India, Amazon tiene un servicio de recolección de efectivo a domicilio que permite a los clientes cargar dinero en una billetera digital. También ha adquirido o invertido en varias startups allí, incluyendo Emvantage Payments y BankBazaar. En México, Amazon tiene un servicio de pago en efectivo que pretende ser una alternativa a las tarjetas de crédito o débito.

Amazon, Google y Facebook poseen dos elementos de importancia crítica cuando se trata de tener éxito en los pagos y préstamos al consumidor: 1) los datos y 2) la relación con el cliente. Es inevitable que profundicen en las finanzas para capitalizar esta ventaja.»

Lo que está claro es que a la banca tradicional (que además no goza de muy buena imagen) le esperan unos años moviditos con la entrada de nuevas tecnologías, como el blockchain, nuevos competidores como Amazon y una horda de compañías Fintech con ganas de revolucionar el sector y llevarse una buena parte de sus beneficios.

¿Pedirías una hipoteca a Amazon? ¿Tendrías una cuenta corriente con Google? ¿Y una tarjeta de crédito de Apple?