Nuevo año que supone la ocasión ideal de jugar a ser profetas, siempre como excepción porque todos, yo el primero, debemos ser conscientes de la imposibilidad de adivinar el futuro. Lo primero es repetir que las tendencias no finalizan porque cambiemos el calendario del salón. Seguramente en los comienzos de 2018 veamos que continúa todo de forma muy similar a 2017 -como resumen os recomiendo que visitéis www.perpe.es para ver las tablas de rentabilidades de todos los activos durante el año pasado- pero si hay que mojarse en cómo acabará, ahí van mis predicciones:

Eso sí, cuando hay consenso sobre algo hay que desconfiar y fijarse en los posibles “cisnes negros” ya que existen tantos desequilibrios que alguno puede hacer caer la balanza. Por ejemplo, la anómala situación financiera de Japón, endeudada a más no poder y sin ninguna perspectiva de cambio salvo un banco central que lo compra todo para poder mantener artificialmente una sociedad envejecida que no genera los suficientes ingresos, o la difícil situación geopolítica global con el desafío de Trump al trasladar su embajada a Jerusalén o el de Corea del Norte, jugando a lanzar misiles a sus vecinos, o… cualquier otro acontecimiento más. Personalmente, creo que un factor geopolítico a considerar es Ucrania. Tras el éxito de la misión militar rusa en Siria y los ánimos expansionistas hacia el oeste no disimulados de Rusia, este conflicto dormido podría reanimarse, máxime con la actitud de Trump amistosa hacia Putin y anti-UE y la grave crisis política y económica del régimen de Kiev que sumar a un gobierno alemán más débil debido a una coalición de gobierno de última hora muy criticada en sectores de ambos partidos.

En resumen, preveo un año en el que la volatilidad en los mercados financieros crecerá tras los mínimos de 2017 y en el que el exceso de optimismo generalizado nos dará algunos disgustos económicos. Pero por supuesto espero que nada raro ocurra y que el consenso acierte y 2018 sea mejor que 2017, especialmente para los miembros de esta familia de lectores y foreros.