En el año 2007, cuando todos eramos ricos en España había 113 millones de billetes de 500€ (este año la cifra bajó a 58,4 millones), esto equivalía al 60% del dinero en circulación. Lo más curioso de todo es que a dia de hoy, de los casi 340 millones de europeos que somos el 56% confiesa que nunca han tenido uno en sus manos. Por tanto vamos a hacer una hipótesis simplista y asumimos que la gran mayoría de estos billetes proceden de actividades ilegales o no declaradas. En ese caso la solución más sencilla pasa por eliminarlos de la circulación y obligar a sus dueños a cambiarlos por otros. ¿Qué pasaría en ese caso?

Afortunadamente no tememos que pensarlo demasiado ya que esto es justo lo que han hecho hace poco en la India. El 8 de noviembre, a las 8:15 de la tarde, el gobierno del Primer Ministro de la India, Narendra Modi, anunció que, a última hora de la medianoche, los billetes de 500 y 1.000 rupias (unos 7€ y 14€ respectivamente)  ya no serían consideradas como moneda de curso legal y necesitarían cambiarse por nuevos billetes de 500 y 2.000 rupias. Esto afectó al 85% del dinero en circulación.

La idea era acabar con gran parte del dinero negro, algo que en la India es de lo más común. Esta medida fue bastante popular entre los ciudadanos, seguramente igual que si se hiciese lo mismo aquí con los billetes de más de 5€. A fin de cuentas la mayoría de los ciudadanos no defraudamos y esas medidas no nos afectan.

El problema es que muchas veces cuando se hacen estas cosas se hacen mal aquí y en la India. En este caso los ciudadanos están frustrados ya que el gobierno ha sido incapaz de satisfacer la demanda de los nuevos billetes y eso allí es un problemón ya que la relación entre el efectivo y el PIB es del 10%, el comercio depende de las transacciones en efectivo, así que prácticamente la economía se ha parado de golpe. Allí sólo el 15% de los adultos tienen una cuenta corriente. Lo que estamos viendo en la India es justo lo contrario de lo que está ocurriendo en Europa y EEUU. Si en Occidente estamos inmersos en planes de estímulos de los bancos centrales que nos están inundando con liquidez, allí se ha «desestimulado» completamente la economía secándola, algo que traerá graves consecuencias en el corto plazo y afectará al PIB en el largo.

Quizás la base del problema es que los grandes problemas rara vez tienen soluciones rápidas y sencillas ya que muchas veces tienen efectos secundarios que pueden ser peores que el problema original.

En los países con una economía más avanzada existe la tendencia gradual hacia la desaparición del dinero en efectivo (con Suecia como claro ejemplo). Esto permitiría poder fiscalizar el 100% de las transacciones comerciales acabando con el dinero negro. Esto suena muy bien pero a cambio el estado se enteraría de todos nuestros gastos y acabaría con la privacidad de nuestro consumo. ¿Es quizás demasiado precio a pagar por acabar con el fraude fiscal?