Semana marcada por la fallida, salvo sorpresa mayúscula en las próximas horas, sesión de investidura en España. Personalmente no entiendo a Pedro Sánchez, dejando en casa a una docena de sus diputados hoy conseguiría ser el jefe de la oposición con mayor poder de la democracia. Nada podría hundir más la figura de Rajoy y la de su partido que verse obligado a gobernar con un programa que no es el suyo -tras el pacto con C´s- y una mayoría del Parlamento en su contra y nada podría dar más protagonismo al PSOE, tras los dos peores resultados electorales de su historia, que intentar modificar la labor del gobierno desde el Congreso. Pero no ha querido ni sentarse a negociar. Puede que a Sánchez le haya podido el miedo a una fuerte división dentro de su partido si ayudaba a que Rajoy accediera al poder o que espere un futuro trasvase de votos de UP que premien su No pero sospecho que alguien de los suyos le ha utilizado para que se queme asumiendo una postura tan inflexible que difícilmente será entendida por los votantes si hay terceras elecciones. Otra posibilidad, como posible hábil jugada política, es que tras el presumible fracaso en la formación de gobierno hoy, prometa su abstención al PP en una nueva investidura en Octubre si cambia al candidato y si el PP se niega (que lo hará), entonces pasarle las culpas –que ahora muchos hacen recaer en él- a Rajoy porque haya elecciones en Navidad.

En cuanto a Rajoy, sigue mandando, ha alargado un año mínimo su última legislatura, ha controlado los tiempos como ha querido y los buenos datos de creación de empleo siguen proporcionándole argumentos para defender ante el electorado que un cambio puede ser peligroso para la economía (su mantra favorito) mientras el tema de la corrupción aparece cada vez menos en los medios. Personalmente he pasado de pensar que su estrategia era torpona a que puede que sea un genio de la política (en el mal sentido pero un genio). Contra lo que pasó tras el 20D esta vez sí que ha dado imagen de intentar llegar a acuerdos y ceder en sus posturas para poder formar gobierno y sus perspectivas no son malas si hay terceras elecciones.

Ciudadanos ha resultado ser el “tonto útil”, creo que muy bien intencionado, el que más ha mirado por España y para mi sigue siendo el menos malo de los 4 grandes pero al final su estrategia está fracasando: tanta nueva política y ha sido utilizado por el viejo PSOE tras el 20D y por el viejo PP tras el 26J y no ha conseguido nada. Ni el PSOE asume en su programa nada de lo que firmaron Sánchez y Rivera en su pacto (como lo de la eliminación de las diputaciones por ejemplo), ni el PP lo hará –si hay nuevas elecciones- a pesar de todo a lo que se comprometió para conseguir su Sí en la investidura de esta semana, Si se volviera a votar sin haber cambiado la ley electoral que tanto perjudica a Ciudadanos sería (y me temo que será) la mejor prueba de que Rivera no ha conseguido algo sustancial ni del PSOE ni del PP a pesar de haber apoyado a ambos. Para colmo, estando tan polarizado el tema en España dudo que los electores premien a C´s por la responsabilidad demostrada y su compromiso por el centro.

En cuanto a Unidos Podemos, aparte de perorar contra cualquier cosa que no sea un pacto –a todas luces muy improbable por la actitud de los independentistas- con el PSOE y algunos más, anda un poco perdido. No sólo porque sus predicciones políticas cada vez son peores (Iglesias dijo cuando eligieron a Patxi López como presidente del Congreso que era el primer paso para la Gran Coalición, luego afirmó que porque algunos diputados de la antigua Convergencia votaron a favor del PP para la Mesa del Congreso era porque había un acuerdo para que votaran sí a Rajoy), es que ideológicamente está desconcertando a sus propios votantes. La opción radical con la que se hizo famoso en 2014 Podemos intentó suavizarse con la etiqueta de socialdemócratas y del “modelo nórdico” con la que se presentaron el 20D y parece que coló. Pero todo eso voló por los aires cuando pactaron para el 26J con IU, partido que, como se demostró hace unos días con motivo de su 90 cumpleaños, sigue alabando a Castro, un dictador de un país con presos políticos –de los de verdad, no Otegui por mucho que digan los dirigentes de Podemos que lo es ni estuvo en la cárcel por sus ideas ni está inhabilitado para un cargo público por ellas- que colocó a su hermano (estilo monarquía) en su lugar cuando decidió jubilarse… Si su país soñado es uno sin libertad de expresión y con un único partido político creo que chocan con lo que quieren la mayoría de los españoles e incluso sus propios votantes. Sigue siendo impresionante el apoyo que tiene UP siendo tan jóvenes y tan radicales pero están a la baja.

No sé si finalmente habrá terceras elecciones y si las hay espero que hagan algo -¿otro nuevo intento de investidura en octubre?- para que no sean el 25 de diciembre pero las consecuencias económicas de no presentar unos nuevos Presupuestos para 2017, sumado al cierre de inversiones para 2016 que lleva ya semanas, van a ser negativas. Hasta ahora la economía española sigue en buena inercia y nuestros políticos la van a fastidiar. Por ejemplo las autonomías que necesitan financiación estatal (el FLA) pueden tener problemas de liquidez muy pronto por lo que no es un tema baladí. Menores inversiones son malas noticias para el Ibex en el estadísticamente peor mes del año para la bolsa –septiembre- aunque de momento lo que pesa en los mercados es lo que hará la FED. Tal y como se ha desarrollado esta semana, poco miedo hay ya que han sido sesiones tranquilas de bajo volumen quizás esperando a que vuelvan los gestores y traders titulares de sus vacaciones. Como imagen le he pedido a Perpe que nos prepare esta tabla ordenando los índices bursátiles mundiales por su rentabilidad durante este año a cierre de agosto en su propia moneda, en euros y en dólares (porque a veces hay países donde la bolsa sube mucho simplemente porque su divisa pierde mucho valor o su inflación es altísima)

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