En el museo de Pesas y Medidas de París se encuentran el patron del metro y del kilogramo, aunque no dejan de ser una curiosidad ya que el metro y el kilogramo se definen mediante otras fórmulas más seguras que las de un metal expuesto, así por ejemplo un metro es (entre otras definiciones) la distancia que recorre la luz en el vacío durante un intervalo de 1/299 792 458 de segundo.

Y es que es muy importante difinir bien la base sobre la que se va a sostener la ciencia y gran parte de lo que hagamos en nuestra vida. No podemos variar el tamaño de un metro porque nos venga mejor.

Algo así ocurre con los precios que son en gran medida el «metro» de nuestra economía, la base sobre la que se construye el resto de la ciencia. El problema es que los precios no tienen su patrón en ningún museo, no los calcula un organismo independiente y a quién los mide, no le interesa que estén bien calculados.

Un buen ejemplo de esto lo tenemos en Argentina (también en Venezuela, pero no lo pongo de ejemplo para que no me zurréis) en donde las estadísticas sobre los precios estaban tan manipuladas que el nuevo gobierno de Macri se ha visto obligado a «partir de cero» y elaborar un nuevo IPC con lo que no habrá datos oficiales hasta el año que viene.

El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, afirmó hoy en Washington que no habrá datos nacionales de inflación hasta el año que viene.

 «No hay una medida oficial nacional, y no habrá un índice de precios al consumidor por lo menos hasta el próximo año»

Así que Argentina estará prácticamente un año sin conocer cómo se han comportado los precios, que viene a ser como tener un negocio sin saber a que precio vendes. Absurdo ¿no?. Si, pero también bastante común.

Afortunadamente, donde muchas veces no llega el estado lo hace sus ciudadanos y en este caso el economista argentino y profesor del MIT Alberto Cavallo encontró la manera. Para ello recopiló los datos sobre los precios publicados por los comercios online lo cual podría obtener una estimación fiable de la inflación argentina. Sus datos arrojaron una estimación promedio de más del 20 por ciento al año entre 2007 y 2011 cuando la cifra oficial era del 8 por ciento.

Así comenzó un proyecto, junto al MIT llamado Billion Prices Project que pretende calcular la evolución de los precios de distintos países casi en tiempo real. Por ejemplo, detectaron que los precios en Estados Unidos comenzaron  a caer el día después de que Lehman Brothers se declaró en quiebra, algo que tardó dos meses en reflejarse en las cifras oficiales.

Este sistema permite también amoldarse a los cambios de calidad ¿Cómo calculamos la evolución en los precios de una televisión plana? ¿Y de una tarjeta de memoria de 1Gb? En su caso miden la sustitución de un modelo por otro similar más nuevo, en el caso de una TV por el incremento de pulgadas, funcionalidades de Smart TV, etc.

Muchas son las utilidades macroeconómicas que tiene la utilización del Big Data y éste es sólo uno de ellos que habría permitido a los gobiernos adelantar dos meses sus estímulos tras el comienzo de la crisis. Otra cosa es que lo utilicen bien…