Muhammad Ali fue un tipo grande, más allá del ring. Luchó por los derechos civiles de la minoría negra, se opuso a la guerra de Vietnam y se negó a formar parte del ejército lo cual le llevó a perder su título mundial de boxeo y la prohibición de competir durante 3 años y medio. Se le podría definir como un ganador con principios, nada humilde pero quizás porque él podía permitírselo.

Muchas son las frases que nos dejó y como ganador nato que era varias valiosas lecciones podemos sacar de su filosofía de vida, basada principalmente en los triunfos logrados a base de recibir puñetazos.

Hay que tomar riesgos:

Aquél que no es lo suficientemente valiente como para tomar riesgos no logrará nada en la vida

Todo lo imposible es un reto.

«Imposible» es sólo una palabra que usan los hombres débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio, sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo. «Imposible» no es un hecho, es una opinión. «Imposible» no es una declaración, es un reto. «Imposible» es potencial. «Imposible» es Temporal, «Imposible» no es nada.

El esfuerzo tiene su recompensa:

Detesté cada minuto de entrenamiento, pero me dije: No renuncies, sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón.

Toda victoria tiene mucho trabajo detrás.

La pelea se gana o se pierde lejos de testigos, tras las cortinas, en el gimnasio y en la carretera, mucho antes de que me ponga a bailar bajo las luces del ring

El enfoque de los problemas:

No son las montañas que quedan por escalar las que te hacen abandonar, es la china en tu zapato

Sigue aprendiendo:

Un hombre que ve el mundo a los 50 igual que a los 20, ha perdido 30 años de su vida

La motivación:

Los campeones no se hacen en gimnasios, están hechos de algo inmaterial que tienen muy dentro de ellos. Es un deseo, un sueño, una visión.

Los falsos mitos:

Sólo es un trabajo. La hierba crece, los pájaros vuelan, las olas golpean la arena. Yo pego a la gente

Nuestros rivales nos engrandecen:

Nunca hubiera sido lo que soy sin él (Joe Frazier) , y el no hubiera sido lo que es sin mí.

Todo empieza creyendo.

Para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras

Y una de regalo…

No cuentes los días, haz que los días cuenten