Estaba yo leyendo el otro día el New York Times, como hago todas las tardes, cuando un artículo llamó mi atención (realmente estaba cenando y lo oí por la radio) se trataba de los falsos cerrajeros que están timando a los americanos. Francamente que a un americano le time un cerrajero me la trae al fresco pero el modo en el que lo hacen me parece francamente innovador y muy exportable a España ya que esas cosas las adoptamos muy bien y rápido.

Imagínate que llegas un día a casa por la noche y has perdido las llaves ¿Qué haces?, lo más seguro es que cojas el móvil (porque ese si que no se te pierde) y buscas un cerrajero en Google.

Google funciona tan rematadamente bien, que te fías de sus resultados, asumes que los primeros resultados son los mejores y te fías de las críticas de los usuarios. Funciona tan bien que incluso los resultado promocionado, aquellos por los que la gente paga para aparecer primero, son bueno. El problema es que esto no es así, al menos, con los cerrajeros en EEUU.

Muchos son un fraude, realmente son call centers que se hacen pasar por distintas cerrajerías, con su local, sus análisis y todo. Su única intención es conseguir llamar la atención del desesperado de turno que se dejó las llaves puestas y que le llamen.

Por teléfono te dan un presupuesto que va entre los 35$ y los 90$, algo razonable a pagar cuando estás desesperado, el problema es que luego te cobran tres o cuatro veces más diciendo que el trabajo ha sido más complicado de lo previsto y añadiendo extras. La mayoría de los clientes pasan por el aro ya que lo único que apetece en ese momento es meterse en casa. Lo normal es que al día siguiente, como venganza, pongas una mala crítica a ese cerrajero avisando de que son unos timadores. Da igual, ese cerrajero ya no existe.

Por tanto aquí hay un problema para los usuarios de Google . Y si hay un problema para sus usuarios, Google tiene un problema. Lo que ocurre es que ese problema le genera muchísimos ingresos. Un click en un anuncio de un cerrajero puede generarle hasta 30$. ¡30$ por un click!, eso es una auténtica burrada. De ahí que cuando busques cerrajero te encuentres toda la página de resultados con enlaces patrocinados (en mi caso en Madrid, 11). Pocas búsquedas he visto con tanta publi.

Por ejemplo la búsqueda de cerrajeros en la ciudad en donde está Google (Mountain View) tiene como primer enlace patrocinado a 24hourlocksmithsanjose.net,una empresa que ofrece sus servicios por 19$, pero que entre pitos y flautas finalmente carga a sus clientes entorno a 200$. Ese dominio pertenece a un tal Yossi Assraf, que tiene más de 800 dominios, la mayoría relacionados con las cerrajerías. Con lo que Google podría eliminar ese dominio de sus resultados de búsqueda y el señor Assraf lo sustituiría por otro de su cartera, con un nuevo número de teléfono y unas nuevas oficinas que muchas veces sólo existen en el Photoshop.

Este tipo de timos es susceptible de crecer en servicios que no son de carácter repetitivo (¿Cuántas veces necesitas a un cerrajero?). Una y no más, Santo Tomás, pero esa una que te cuelan es muy gorda.

Los españoles somos muy buenos en el posicionamiento en Google (SEO) y el marketing digital, así que si lo unimos la picaresca que está en nuestro ADN inevitablemente nos llevará a muchos timos como estos.

Así que ya sabes, no te fíes de nadie. Ni si quiera de Google.