Conocimos la noticia hace medio año, Dan Price, el creador y consejero delegado de la empresa Gravity Payments, se  rebajó el sueldo casi un 90% para repartirlo entre sus 120 trabajadores, de esa manera cada uno tocaba a unos 70.000$.  La revista Inc. se preguntaba ¿Es éste el mejor jefe de américa?

¿Y que ha ocurrido medio año después?

En primer lugar, que todo el mundo habló de Gravity Payments, una compañía prácticmente desconocida hasta entonces. Pocas campañas de comunicación han tenido tanta repercusión a un coste tan bajo, más de 500 millones de interacciones en redes sociales, enrevista en la NBC, portada en el New York Times e incluso mención en el prestigioso blog del Euribor. Dos semanas después de este anuncio, la compañía recibió 4.500 curriculums  y los nuevos clientes mensuales pasaron de 30 a 2.000. La productividad de los empleados se incremento de entre un 30-40% consiguiendo un incremento del 15% en el crecimiento de los beneficios.

Estos datos confirman el estudio de dos economistas que llegaron a la conclusión de que cuando las empresas suben los salarios, se incrementa la productividad y el rendimiento así como reduce los costes al atraer nuevos trabajadores mejor preparados.

Pero no todo es tan bonito.

Por un lado, y quizás no pase de anécdota, uno de los socios de la empresa, el hermano del CEO, le demandó por violar los derechos de los accionistas. Hay ciertas decisiones que deben tener la bendición de los accionistas.

Y por otro lado, algunos los mejores empleados de la empresa están dejando la compañía alegando que no es justo que gente con menos conocimientos y responsabilidades cobren lo mismo que ellos. Este incremento salarial motivó a la parte baja de la plantilla pero desmotivó a la alta. Esto pone de manifiesto lo que en 1963 John Stace Adams llamó «Teoría de la equidad laboral«.

Según esta teoría las personas están motivadas cuando experimentan satisfacción con lo que reciben de acuerdo con el esfuerzo realizado. Las personas juzgan la equidad de sus recompensas comparándolas con las recompensas que otros reciben.

La motivación, desempeño y satisfacción de un empleado depende de su evaluación subjetiva de las relaciones de su razón de esfuerzo-recompensa y la razón de esfuerzo-recompensa de otros en situaciones parecidas.

Todos queremos que la riqueza se reparta pero lo cierto es que no debe cobrar lo mismo un empleado  presentista que uno que se deje la piel en el trabajo. El mercado terminará premiando al segundo y la desigualdad seguirá existiendo. Llevado al terreno social una renta básica podría universal podría crear el mismo problema en la sociedad. Si hay recompensa sin esfuerzo entonces deja de haber esfuerzo.

Sólo han pasado 6 meses desde que esta empresa decidiese realizar este movimiento tan inusual y es pronto para saccar conclusiones, pero según su fundador el elevar el sueldo a los empleados no ha  sido una estrategia de negocio si no un imperativo moral pero lo cierto es que ha acabado siendouna excelente estrategia empresarial. También es verdad que no todas las compañías pueden adoptar una decisión de este tipo pero para las que si sean capaces, seguramente merezca la pena intentarlo ya que en el peor de los casos habrán mejoraro la calidad vida de sus empleados.