Generalmente si  nos queremos informar bien sobre la guerra civil española tenemos que recurrir a algún hispanista. Normalmente un afable inglés con pelo blanco que le apasiona nuestra cultura y escribe libros desde la distancia y es precisamente esa lejanía la que le permite ver las cosas objetivamente. Hay ciertos temas, tan intoxicados en nuestra sociedad que se ven mejor desde fuera.

La economía no se escapa de esta contaminación así que a veces hay que leer medios extranjeros para entender mejor la marcha de nuestro país. Hoy  os resumo un artículo que apareció la semana pasada en Business Insider titulado «6 razones por las que no te deberías creer la versión teñida de rosa del gobierno español«.

Alcanzando un gran crecimiento en… pobreza

Según la orrganización mundial del trabajo, uno de cada cuatro trabajadores es pobre. El número de personas que ganan menos de 60% del salario medio aumentó del 18% al 22,2% entre 2000 y 2014,. Este año el número de hogares que no tienen fuente oficial de ingresos alcanzó un máximo histórico de 770.000 – cerca del 5% de todos los hogares..

Si no fuera por la economía sumergida el tejido social de España habría roto hace mucho tiempo.

Disminución de la población activa

Es cierto que el desempleo ha caído del 26,5% a 22%, pero la población activa está disminuyendo a un ritmo mucho más rápido. La razón principal de esta contracción es la emigración que lleva a una fuga de cerebros como nunca hemos visto en la historia, a un ritmo de cerca de 400.000 personas al año.

No es país para jóvenes

A pesar del milagro económico que tanto nos hablan desde el gobierno uno de cada dos jóvenes está en el paro. La mayoría de las empresas prefieren contratar a trabajadores con amplia experiencia, lo que significa que los que acaban de finalizar sus estudios terminan atrapados en el círculo vicioso del «sin experiencia, sin trabajo; sin trabajo, sin experiencia «.

En este entorno, muchos graduados quedan atrapados en el mercado de las prácticas y las becas pudiendo en el mejor de los casos acceder a un contrato temporal cuyo salario promedio se ha reducido de 1.210 euros en 2008 a 890 euros en 2013 – una caída de 35% en términos reales.

Precariedad

El porcentaje de trabajo a tiempo parcial en España creció del 12% en 2008 al 17,4% en el cuarto trimestre de 2014. Como comentó Caritas en un informe «en lugar de crear más puestos de trabajo, se están cortando en trozos cada vez más pequeños.» Desde la entrada en vigor de la reforma laboral, España se ha convertido en la meca de los mini-empleos. De los 1,24 millones de contratos de trabajo firmados en agosto, sólo el 6,4% eran contratos fijos, mientras que más del 25% eran para puestos de trabajo de duración inferior a siete días.

Década perdida

Pese a las buenas cifras de crecimiento del PIB actuales y después de un año y medio de la llamada «recuperación» estamos todavía un 5% por debajo del nivel registrado en el año 2008. Teniendo en cuenta la evolución de esto y un serie de otros indicadores, algunos expertos han empezado a utilizar el término «década perdida» para describir periodo posterior a la crisis de España. No hay mucho que celebrar.

Los oscuros fundamentos a largo plazo.

A largo plazo, el panorama no pinta bien, partidas tan imporrtantes en los presupuestos como los dedicados a formación o investigación, desarrollo e innovación se han visto drásticamente recortados.

Por otro lado las causas reales de la crisis, lejos de ser corregidas se han incrementado.La desigualdad y la pobreza han alcanzado niveles sin precedentes. El debate econímico sigue centrado en el mercado financiero mientras que las diferencias productivas, comerciales y tecnológicas entre el Norte y el Sur de Europa siguen ampliándose.

El gobierno ha logrado una impresionante tasa de crecimiento económico justo antes de las elecciones generales, pero es poco probable que sea suficiente, por la sencilla razón de que el crecimiento por sí solo rara vez es suficiente, como comentó magnate británico James Goldsmith en 1994:

La economía está ahí para servir a las necesidades fundamentales de la sociedad, que son la prosperidad, la estabilidad y la alegría … Si  tienes una situación en la que la economía crece, pero se crea la pobreza y el desempleo y desestabilizar a la sociedad, entonce tienes un problema.»