Llevamos unos meses que está bastante de moda la teoría de juegos. Primero por la irrupción en el  panorama político internacional de Varoufakis (apellido que hemos aprendido a escribir sin buscarlo en Google) y después por la muerte de John Nash. El segundo nos enseñó que la teoría de juegos sirve para muchas cosas y el primero que no sirve para nada. De eso hablamos por aquí hace un  par de meses, llegando a la conclusión de que si la vida te da malas cartas, de nada sirve conocerse bien el juego.

Como es verano, las noticias tienden a aligerarse y pasamos de las que nos cuentan lo inseguro que están nuestros ahorros en el banco a aquellas que nos cuentan lo poco seguro que está nuestro dinero dentro de una zapatilla cuando nos vamos a la playa.

Así que juntando los dos párrafos anteriores, no sale que la noticia veraniega del momento, tiene que ver con la teoría de juegos. Concretamente con la pregunta final que pone en sus examenes un profesor de psicología en la Universidad de Maryland.

Una pregunta adicional para ganar puntos extra (traducida después de la imagen).

Seleccione si desea 2 puntos o 6 puntos extra a su calificación final. Pero, hay una pequeña pauta: Si más del 10% de la clase selecciona la casilla de los 6 puntos, nadie obtendrá ningún punto.

El profesor que lleva haciendo esta pregunta desde 2008 comentó la semana pasada que tan sólo una clase ha conseguido llevarse los puntos extra prometidos.

Hace 4 años en hicimos un especial de «Cosas de economía de las que poder hablar cuando este verano alguien saque el tema de la crisis» y en su tercera parte (que incluía foto de Scarlett Johansson) mencionabamos la tragedia de los comunes.

La tragedia de los comunes es una situación en la cual múltiples individuos, actuando de manera independiente, agotan un recurso compartido, incluso cuando no le interesa a nadie hacerlo. El mejor ejemplo actual de esto son los pescadores. Nadie es dueño de las poblaciones mundiales de peces, son un recurso compartido. Los peces son algo que se consume en todo el mundo, y, como resultado, hay muchos pescadores compitiendo por ellos. Cada pescador intentará pescar todos los peces que pueda para maximizar sus beneficios. Sin embargo, es también interés del pescador el mantener las poblaciones de peces sostenibles, es decir, dejar peces suficientes para que se repueble, de modo que puedan quedar más peces para pescar. Si cada pescador se preocupase por la sostenibilidad, y deberían hacerlo si no quieren tener que buscar otro trabajo en el futuro cercano, ellos trabajarían para preservar las poblaciones de peces. He aquí el problema: falta confianza. Un pescador que actúa con responsabilidad y limita la cantidad que pesca saldrá perdiendo si los demás pescadores no lo hacen. Los otros pescadores cogerán más peces que el, ganarán más dinero y terminarán igualmente con la población de peces. De modo que, cada pescador, creyendo que los demás cogerán más peces de lo que es sostenible, cogerá todos los que pueda, y así se agotarán los recursos de peces del mundo, aunque nadie los quiera desperdiciar.

En general, cualquier servicio compartido puede verse afectado por esta tragedia. La sanidad, el transporte público, el medio ambiente… y es que viendo los resultados del examen (sólo una clase logró los puntos extra), tendemos a cargarnos todo lo que tenemos en común.

¿Tu que responderías a la pregunta del examen?