En el episodio 4 de la temporada 3 de «Cazadores de mitos», Jaime y Adam se dedican a desenmascarar alguna de las leyendas de la antigua grecia. Por ejemplo, demostraron que los caballos no pueden volar (oh sorpresa!) o que la visión de los cíclopes carecía de profundidad al tener sólo un solo ojo.

Si lo trasladamos a la grecia moderna a la mayoría de nosotros nos ocurre como a los cíclopes, carecemos de profundidad para ver la realidad de lo que está ocurriendo ya que lo vemos sólo con un ojo.

Todo el mundo tiene una opinión aunque no sepa muy bien de que va y éste en general viene dada por tu afinidad política. Por ejemplo, en España si eres un votante de Podemos o de IU estarás claramente a favor de un impago de la deuda griega (curiosamente, en Francia ocurre lo mismo con el extremo opuesto, los votantes de Le Penn). Da igual si eres pobre, médico, economista, jubilado o incluso si no sabes donde está Grecia seguramente tengas una opinión ya creada sobre lo que deben hacer los griegos.

En mi caso ya he dado mi opinión sobre la crisis griega y lo hago desde la comodidad de hacerlo en España sin jugarme un euro y sin haber conocido un griego en mi vida.  Así que me veo en la obligación moral de dejar de ser un cíclope e intentar comprender por qué alguien debería ponerse a favor de los griegos.

Así que hoy vamos a ver unos datos que demuestran que los griegos son, quizás, más víctimas que culpables y que la culpa en este caso es tanto del que presta alegremente como del que tristemente no paga.

Los griegos son unos vagos.

Lo correcto sería decir que los griegos no son competitivos, pero no porque dejen de echarles horas, los datos de la OCDE muestran que en 2008, los griegos trabajaron un promedio de 2.120 horas al año. Es decir 690 horas más que la media alemana. Sólo los coreanos trabajan más horas.

Los griegos se jubilan muy pronto

Cuando se suele hablar de la jubilación de los griegos se pone como ejemplo el de los peluqueros que se retiraban a los 50 años ya que entraban dentro del grupo de profesiones que trabajaban con materiales peligrosos. Pero me temo que esa es la excepción, si hablamos de antes del rescate los datos de Eurostat de 2005 la edad media jubilacón (indicado en el siguiente gráfico como EL y no como GR) era de 61,7; más alta que la de Alemania, Francia o Italia. Desde entonces Grecia han tenido que elevar la edad mínima de jubilación en dos ocasiones en condiciones de rescate.

Los griegos no han recortado el gasto público.

Una de las noticias que más me tocó las narices de Tsipras fue la reapertura de la televisión pública en medio de las negociaciones del rescate. Los recortes son necesarios para equilibrar los presupuestos, al menos matemáticamente y noticias como esa dan la sensación contraria.

Sin embargo, si miramos los números la cosa cambia. En este gráfico vemos el gasto público desde el 2008 (el gráfico es un pelin tramposo ya que debería mostrarse desde algún año antes)

En esta gráfica más fea, se ve mejor. (el eje X representa la «austeridad» y el eje Y el crecimiento del PIB)

La crisis Griega es más un problema político que real.

La crisis griega es realmente grave, más grande y prolongada que la que sufrió EEUU en el 1929, la madre de todas las crisis.

Si hay problemas, Grecia mira hacia Rusia.

De vez en cuando vemos a Tsipras reunido con Putin, como si amenazase a Europa, pero los hechos son distintos, Grecia es un enclave estratégico para EEUU, aquí tenéis las bases de la OTAN. Quizás por eso Obama se está empezando a interesar en lo que ocurre.

Cuando hablamos de Grecia solemos hacerlo en términos macroeconómicos y políticos, no pensamos en la mayoría de la población, gente como tú, que ven con frustración como sus gobiernos año tras año les han ido robando el futuro. Tengo la sensación de que Grecia más que un rescate necesita de la caridad de los Europeos ya que su situación podría convertirse en una catástrofe humanitaria, algo que sería imperdonable en la ejemplar y socialdemócrata UE.

Para ello todos deberian ceder en muchas de sus pretensiones y cambiar las declaraciones chulescas por una cooperación para salvar a millones de personas de la pobreza.