Si algo ha movido la bolsa siempre, han sido las noticias (bien confirmadas o en forma de rumor) y un acceso rápido a ellas se ha mostrado como el mejor de los activos de un buen inversor. Todo comenzó en la década de 1870 con el Teletipo, pasando por las agencias de noticias que fueron evolucionando hacia terminales como Bloomberg.  Pero todo ha vuelto a cambiar, otra vez.

Twitter es una fábrica de chorradas, indignación y conversaciones de bar pero también es una valiosísima fuente de información financiera si sigues a quien debes (por ejemplo a este usuario imprescindible).

Veamos unos ejemplos que demuestran como esta herramienta está cambiando la bolsa.

A finales de Marzo una perodista del The Wall Street Journal informó de que Intel había iniciado las conversaciones para comprar la empresa Altera.

Inmediatamente un inversor compró opciones de compra, en total 3.158 contratos (de 100 acciones cada uno) por 110.530 dólares. Las acciones de la empresa subieron un 28% en menos de 30 minutos lo que hizo que esas opciones se revalorizasen un 2.200%. En total los beneficios para el inversor fueron de cerca de 2.4 millones de dolares.

De Carl Icahn ya hemos hablado alguna vez por aquí. Es un tipo listo y con buen ojo para las inversiones, así que su cuenta de Twitter es muy seguida ya que a veces da pista sobre sus inversiones.

Un simple tuit publicado el 13 de Agosto de 2013 elevó la capitalización bursátil de Apple en 20.000 millones de dólares.

Si hay alguien que actualmente sabe manejar el «hype» es Elon Musk, el CEO de Tesla y alguna que otra empresa molona. La semana pasada, publicó lo siguiente:

Todavía no sabemos qué producto lanzará la empresa, pero en 24 horas las acciones subieron un 4.4% con lo que la capitalización bursátil de Tesla  se incrementó cerca de 1.000 millones de dólares. Como véis la noticia corrió  como la pólvora con más de 7.000 retweets. Ese simple mensaje hizo ganar millones a su autor.

El caso de Elon Musk es digno de estudio ya que dos días después, el 1 de Abril (día de los inocentes) escribió otro Tuit.

Si entrabas en el enlace, se veía que era una broma ya que se trataba de un supuesto «Smartwatch».

¿Qué ocurrió? La noticia volvió a correr como la pólvora y llegó a los algoritmos que automáticamente compran acciones de Tesla cuando les llega noticias sobre un producto nuevo de la compañía. Durante unos segundos las acciones subieron casi un 1%.

Se movieron cerca de 400,000 acciones en un minuto, el mayor volumen desde su salida a bolsa. Este tuit podría ser investigado por la SEC ya que en el fondo podría interpretarse como informacióon corporativa falsa emitida para mover el precio de las acciones. Y es que los inversores no tienen sentido del humor.

Y por último veamos un ejemplo de cómo alguien podría hacerse de oro hackeando una cuenta de Twitter. Esto currió el 23 de Abril de 2013 con Associated Press a la que seguían, por entonces, casi 2 millones de personas.

Inmediatamente las acciones del SP500 bajaron un 1%, lo que equivale a una caída de su capitalización bursátil de 136.000 millones de dólares que se recuperaron una vez desmentida la noticia.

Estos Tuits, lejos de ser una simple anécdota deja claro lo fácil que es mover los mercados en ambos direcciones con sólo 140 caracteres.