Antes de nada y como sé que más de uno está interesado en ello os informo que mi libro “Especulando con la crisis” ya está disponible en Amazon. No obstante, a los que quieren la edición en papel (la de Amazon es muy ecológica, sólo imprimen bajo demanda) les aviso que sigo en conversaciones con una editorial que supongo hará una edición más cuidada que la que yo mismo he auto-publicado (a precio popular, eso sí) por lo que quizás sea mejor esperar (os confieso que aún no he recibido mi copia así que no conozco el resultado final, el próximo viernes os cuento). Otro tema es la versión Kindle que ya es definitiva.

El link para adquirir ambas versiones es este

 

El origen de comer 12 uvas en Nochevieja se remonta a 1909. Al parecer aquel año existió gran excedente de uva y algunos viticultores españoles optaron por repartir parte de la cosecha sobrante entre la población. La idea de que cada persona comiese una uva al compás de cada campanada surgió entonces como un acto eventual que ha acabado convirtiéndose en una sólida tradición con poco más de 100 años.

Y millones de personas en España y algunos sitios de Sudamérica están convencidos que tomar las 12 uvas les provocará tener más suerte en el nuevo año. Y es que los humanos queremos creer, y más que un simple gesto puede mejorar nuestras vidas. Del mismo modo los políticos eurozoneros llevan años creyendo que un simple gesto de Draghi podrá mejorar la  economía. Y en parte tienen razón, no hay más que ver lo que han mejorado las cuentas públicas desde la famosa frase de verano de 2012 que abarató hasta límites insospechados entonces, el coste de endeudamiento de países y grandes empresas (¡y el Euribor!). Por desgracia, la realidad para el ciudadano europeo no es tan halagüeña: Grecia y España, por ejemplo, mejoran mucho sus cifras macro porque vienen de una situación que era impensable hace 10 años y si analizamos la 2ª y 3ª economías de la Eurozona resulta que Italia está en su récord histórico de tasa de paro y Francia en sus máximos desde 1998. Y eso que BCE hace –y parece que hará- todo lo que puede saltándose sus propios límites estatutarios.

Todas esas acciones de BCE son –junto a la suma de las acciones que en sus respectivos mercados han provocado la FED, el BOJ e incluso el Banco de China- las principales responsables de dos hechos nada habituales:

Todo esto lleva ya pasando mucho tiempo pero no por eso no deja de ser una excepción histórica. Por supuesto podría ser que fuera una nueva normalidad, como el bajo precio del crudo o que el S&P500 haga un máximo histórico de media por semana o que una gran potencia como Rusia esté en recesión o que haya fanáticos religiosos violentos organizados y bien armados (el ISIS) más peligrosos aún que Al Qaeda en guerra contra Occidente… pero dudo mucho que sean factores que puedan mantenerse en el tiempo o que puedan diluirse sin un crash de imprevisibles consecuencias. Hay que tener esto en cuenta ahora que llegan los cantos de sirena de la mayoría de medios recomendado arriesgadas inversiones para 2015 en un entorno de riesgo económico y geopolítico alto.

Ya hemos comprobado este año que las medidas de BCE por si solas no bastan como no le bastan las “Abenomics” a Japón. Incluso China está decepcionando a pesar de su alto crecimiento. Sólo los EUA y Reino Unido están mejorando previsiones pero si eso supone que subirán en 2015 los tipos de interés la burbuja puede estallar. Lo que está haciendo los últimos años Wall Street subiendo tanto con datos macro negativos como positivos, cuando el $ sube y cuando el $ baja, con QE y sin QE, con el precio del petróleo subiendo y con el precio del petróleo bajando… no puede continuar indefinidamente. Se sostiene por la enorme liquidez que hay en el sistema financiero, por eso el fin de las nuevas inyecciones y la posibilidad de subidas son un riesgo tan alto.

El martes amplias caídas de la bolsa china primero y de la griega después estropearon un comienzo de semana en el que se vieron nuevos mínimos de rentabilidad de la deuda a 10 años española e italiana (a pesar de la rebaja de ráting de S&P). Se torció una semana en la que Wall Street ha mantenido muy bien el tipo y en Europa el Dax ha sido el índice –incluso en negativo- más fuerte siendo los periféricos los más débiles. Lo cierto es que tras las últimas subidas esto parece un descanso antes de las próximas 4 semanas -tradicionalmente alcistas- pero el riesgo de nuevas elecciones en Grecia en la que no habría una mayoría clara –algo que seguramente ocurra en España en 11 meses- es un lastre, especialmente para el Ibex. Además hubo un poco de rebote del €/$ -tras marcar nuevos mínimos anuales- y del oro y la plata pero siguió el desplome del precio del petróleo (que ayuda a empeorar la recesión a Rusia y al riesgo de impago de la deuda a Venezuela).

Links.

Como imagen de hoy qué mejor que la evolución del índice de la Bolsa de Atenas este año:

Pero también, para verlo con perspectiva, desde los máximos de 2007