Recientemente se han entregado sus premios Ig Nobel, que se celebran cada año a principios de octubre por los logros de diez grupos de científicos que «primero hacen reír a la gente, y luego le hacen pensar». Estos son los galardonados en 2014 (fuente Microsiervos)

La economía da para muchos Ig Nobel ya que es el único campo en el que dos personas pueden obtener el premio Nobel por decir uno exactamente lo contrario del otro. Por lo que el título del artículo de hoy es completamente erroneo, no se puede hablar de «los economistas» ya que hay muchas escuelas y cada una piensa a su manera.

De todas maneras, posiblemente Krugman ha sido uno de los premios nobel de economía más influyentes en esta crisis y sus palabras suelen gustar a los gobiernos ya que tiran por el  intervencionismo, así que suelen dar más credibilidad a lo que les gusta oir. Krugman bien se mereció un Ig Nobel cuando escribió que lo que necesitaba la economía mundial era la amenaza de un ataque alienígena.

El  otro día en Business Insider le entrevistaron y confesó 5 cosas en las que ha fallado en los últimos años, veamos cuales son porque algunas de ellas son comunes para el resto de economistas.

  1. La productividad debido al boom de la tecnología que ha salvado a la economía de un mayor daño a costa de algún puesto de trabajo.
  2. La crisis fiscal que en Europa ha generado unos déficits brutales y en EEUU serios problemas para poder gobernar.
  3. La devastación de la burbuja inmobiliaria. Esto es algo en lo que han fallado todos y me resulta sorprendente teniendo la lección japonesa tan cerca.
  4. El éxito del euro. Que siga vivo después de lo que hemos pasado se puede considerar un éxito gracias principalmente a la capacidad de sacrificio que hemos tenido los europeos.
  5. Desestimar la importancia de Mario Draghi. O al menos las de aquellas palabras «El BCE hará lo necesario para sostener el euro. Y créanme, eso será suficiente» que tiraron las primas de riesgo por el suelo y salvaron a algún presidente (Rajoy, va por ti).

Por otro lado quedan otros errores cometidos por admitir, como el excesivo pánico a la inflación, la austeridad mal gestionada, etc. Pero esto se lo dejo a algún economista «de la otra parte»