El rincón del ahorrador de la mano de Ahorro.net, la aplicación gratuíta de los ahorradores.

Crea un presupuesto, haz un fondo de emergencia, acaba con todas tus deudas,…son algunos de los conceptos básicos que los expertos en finanzas personales y economía doméstica no paran de repetir una y otra vez.

Y es cierto. Son aspectos básicos que te ayudaran muchísimo a que tengas tu dinero bien controlado y aproveches todo lo que puedas tus ahorros. Sin embargo, hay algo básico que se dice muy pocas veces.  Algo que si no lo haces, te dará igual todo lo demás porque tus finanzas serán un desastre.

¿Quieres saber qué es eso tan fundamental?

Pues no es ni más ni menos que…gastar menos de lo que ingresas. Si, puede parecer algo muy evidente pero de nada te sirve todo lo demás si no cumples este primer mandamiento.

Nunca olvides este principio porque si no te acabarás endeudando o viviendo al día, sin poder ahorrar absolutamente nada y sin mejorar ni un poquito tu situación financiera.

Si consigues gastar menos de lo que ganas tendrás unos beneficios enormes para tu economía. Por ejemplo, estos son algunos de ellos:

Pues todo esto lo conseguirás si gastas menos de lo que ingresas. Algo que parece simple pero que, como todos sabemos y más en tiempos de crisis, no es nada fácil conseguir.

Para lograrlo debes reducir tus gastos mensuales o aumentar tus ingresos. A corto plazo la solución más sencilla es reducir tus gastos y por ahí vamos a empezar.

Lo primero y principal que debes tener en cuenta es  que no debes eliminar tus gastos de manera drástica. Quitando muchos de golpe lo único que conseguirás al final es volver a caer en ellos y hasta puede que en alguno más.

Por lo tanto es necesario ir poco a poco y lo mejor es seguir estos 3 pasos:

1. Coge todos los gastos y facturas que has tenido durante el último mes. Agrupa los gastos por tipo, por ejemplo, gastos de vivienda, alquiler/hipoteca, alimentación, ocio,etc.

Fíjate bien en que aquellos gastos que te son totalmente imprescindibles y en aquellos que no son necesarios, con los que puedes vivir sin problemas si no los tienes. Y elimina, siempre con moderación, los gastos prescindibles.

2. Durante un periodo de tiempo anota todos los gastos que tengas. No hace falta que lo hagas durante más de una semana, siempre y cuando sea una semana normal, sin que tengas gastos extraordinarios.  Es importante que los anotes todos, sean grandes o pequeños.

Simplemente por el hecho de apuntarlos te hará tener más cuidado al gastar e incluso evitarás muchos gastos innecesarios.

3. Elimina tus hábitos de gasto nocivos. Examina tus rutinas diarias y ten mucho cuidado con aquellas hacen que gastes cada día un poquito. Por ejemplo, tomar café en el bar o salir a comer todos los días son el típico gasto que deberías eliminar o al menos reducir.

En resumen, el objetivo de estos 3 pasos es identificar que tipos de gastos son innecesarios  para ti y que puedes eliminar o reducir bastante sin que te cueste ningún esfuerzo. Así lograrás un primer paso muy importante para tener más ingresos que gastos.

Lógicamente se puede hacer mucho más para reducir gastos pero esto es un primer paso que funciona muy bien. Ya habrá tiempo de ir aplicando otros consejos.

Ahora llega el momento de atacar la otra parte, es decir, los ingresos. ¿Cómo puedes aumentar tus ingresos?

Al igual que para reducir los gastos vamos a empezar con unas claves muy sencillas y prácticas para que logres aumentar tus ingresos:

Nunca olvides este primer mandamiento de las finanzas personales “gasta menos de lo que ingresas”. Porque unas buenas finanzas saneadas tienen como base este punto , da igual todo lo demás si no cumples esto.

Así que esfuérzate en que la diferencia entre tus ingresos y tus gastos sea lo más grande posible y conseguirás una calidad de vida muy alta.