Cuando leo las noticias suelo leer algunas que son indudablemente ciertas, otras que son lo contrario y otras que no me creo pero me gustaría que fuesen verdad. Hace una semana leí una de estas últimas.

PIMCO es uno de los mayores gestores de activos de inversión globales de renta fija del mundo. Gestionan cerca de 2 billones (europeos) de dólares en activos, esto es más que el PIB de España. Se trata del inversor de bonos más grande del mundo. La firma estaba dirigida por Bill Gross (el Warren Buffet de los bonos, que dejó la compañía el Viernes) y Mohamed A. El-Erian, este último dejó su cargo en Marzo de este año y no era un trabajo cualquiera, el año pasado ganó unos 100 millones de dólares.

Según se conoció el pasado Viernes la decisión de Mr. El-Erian se produjo tras una conversación con su hija un día que ésta se negó a lavarse los dientes y él le recordó que hasta hace poco siempre le obedecía.

Me pidió que esperara un minuto, fue a su habitación y vino con una hoja de papel. Era una lista de todos los eventos importantes para ella a los que no había podido ir por motivos de trabajo. Fue una llamada de atención

Eran 22 momentos tales como su primer día de clase, su primer partido de fútbol (en los EEUU sigue siendo un deporte de niñas) o el desfile de Halloween.

Tras leer esta carta se puso a la defensiva poniendo una escusa para cada momento perdido, una reunión de última hora, un viaje inesperado, una llamada importante… siempre había algo más importante, hasta que se dio cuenta de lo que tendría que haber sido para él lo más importanate. Decidió pasar de ser un buen inversor a ser un buen padre, así que dejó su cargo para dedicarse a trabajos a tiempo parcial (ganando una pasta, eso si). Pasó de salir de casa a las 4:30 de la mañana para ir a trabajar a levantarse para desayunar con su hija.

Soy el primero en reconocer que me siento increíblemente afortunado de ser capaz de estructurar mi vida de esta manera. Por desgracia, no todo el mundo tiene este lujo. Pero, afortunadamente las empresas prestan más atención a la importancia del equilibrio entre la vida laboral, cada vez más personas tendrán posibilidadess de dedicarse a que es importante para ellas

En el caso de  El-Erian los cientos de millones de su cuenta corriente posiblemente le faciliten estructurar mejor su vida y desgraciadamente en este ataque de competitividad que nos ha dado las empresas no parecen estar muy por la labor de mejorar el equilibrio del trabajo con la vida personal pero quizás no todo dependa de ellas, mucho podemos hacer nosotros.

Como os he comentado es una historia que me gustaría creerme (aunque tengo mis dudas) y que sirva de lección para que cada uno sea capaz de aplicárselo a su escala y con las posibilidades que uno tenga para sacar tiempo a las cosas realmente importantes, esa lista con 22 cosas que no hacemos por intentar mantener un determinado nivel de vida.

Puede parecer frívolo pensar en esto mientras millones de personas se encuentran en paro pero quizás por eso sea éste el mejor momento para hacer estas reflexiones, tomar el trabajo como lo que es, un medio y no un fin, antes de que sea demasiado tarde.

Mi propuesta es que hoy salgas de trabajar a tu hora, ni un minuto más.